No recuerdo haber visto reír a Marleyda Soto en las películas
donde ha trabajado. Sus personajes han sufrido, han sido golpeados, incluso,
casi ni hablan. Pero Marleyda real life es carcajada pura.
Es una bruja bella, como si la hubiesen sacado de alguna película de Terry
Gilliam. Me la topé como quien no quiere la cosa, en el parque Alameda de Cali
y bueno, nos pusimos a hablar de su trabajo.
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sábado, 17 de diciembre de 2016
martes, 11 de agosto de 2015
La Tierra y la sombra en Negativo
Versión cañera
Juan Fernando Ramírez Lupini
tienes 54 años y ha trabajado la caña de azúcar toda la vida. Lleva 30 años en
el gremio. No es directivo o trabajador de algún ingenio pero pertenece a la
cadena de producción. Es propietario de 60 hectáreas y las alquila a los
ingenios para la siembra de caña. Conoce los entresijos de la producción y
asistió con mucha expectativa a la proyección de LA TIERRA Y LA SOMBRA.
“Me parece una visión
sesgada y malintencionada de la producción de caña en el Valle del Cauca. Hablo
de 30 años para acá que es lo que conozco. Y en ese lapso de tiempo nunca vi
una mujer cortera, por ejemplo. Se supone que es una película realista y cae en
trampas como esa. O en plantear que los corteros no tienen seguridad social. Te
aseguro que tienen todos los requerimientos laborales, incluida la salud, por
supuesto. Me preguntas por el paro de hace unos años? Es lógico que cualquier
gremio o sindicato quiera mejorar sus condiciones. De eso se trata el tira y
afloje de la demanda y la oferta.
Si un director va a contar una película
histórica lo mínimo que se exige es la fecha o un contexto que enmarque a los
personajes. Tal como lo cuenta LA TIERRA Y LA SOMBRA, probablemente ocurrió
hace más de 30 años, pero bueno aclárelo porque en el aire queda la idea de que
esas condiciones infrahumanas siguen vigentes
En estos momentos el corte
manual representa el 35%. El corte manual ha sido progresivamente reemplazado
por el corte industrial. Y el corte industrial no produce quema. La quema
llegará a cero dentro de poco. Siento
que la película juega con el dolor, para impresionar al jurado europeo que se
cree muy solidario cuando los problemas no los tocan a ellos.”
- Pero, forzar la tierra a un solo cultivo la daña,
es un proceso anti-natural no le parece? – le pregunto
“Puede ser, Pero es la única
forma de realizar producción a gran escala. En todas partes se ve eso. Tú ves
en Estados unidos extensiones más grandes que el Valle del Cauca, completamente
dedicadas al cereal. Si no fuera así no serían potencia. Si tú miras la
historia del llamado Eje cafetero, resulta que no siempre fue eje cafetero.
Después del cultivo extensivo de café, se dieron el lujo de exportar y competir
con los mejores del mundo.”
Hasta aquí la version cañera.
Por otra parte leyendo párrafos varios en Facebook, me topé con esta lectura de la pelicula que me llamó la atención. Porque igualmente se sale de los aplausos unánimes que ha recibido la película :
TIERRA DE NADIE
"La tierra y la
sombra" es una película intelectual, es una abstracción. No tiene sabor,
color, olor regional, local. Esa tierra que se pretende defender y morir por
ella ¿dónde es? Presuntamente es el Valle del Cauca, pero no hay nada valluno,
ni el lenguaje, ni las costumbres, ni las creencias, el paisaje son las
plantaciones industriales de caña que pueden ser de cualquier parte; ningún
rastro particular que la pueda llevar a lo universal. Esos personajes ¿de dónde
son? Esta es una película sin cultura, cosmopolita, no universal (términos que
parecen hoy sinónimos). Parece hecha en Berlín o en New York o en París. Una
especie de Wenders o Bela Tarr en medio de cañaduzales y cenizas." Andrés Upegui Jiménez
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domingo, 2 de agosto de 2015
La Tierra y la Sombra: Cine y medio ambiente
Nota del bloguero: Como experto en la materia , Alberto Ramos, analiza la película de Acevedo desde varios puntos de vista, incluyendo el ambiental, por supuesto.
Por:
Alberto Ramos Garbiras (*)
La
película del director César Acevedo obtuvo cuatro permios recientes en Europa,
el Cámara de oro en el festival de Cannes, también el SACD (Sociedad de Autores), Visionary Award (premio revelación) y Le
Grand Rail D’Or (premio del público). Es un director joven, talentoso y con una
visión crítica sobre los problemas de la sociedad colombiana que, seguramente
le proporcionará al cine nacional obras para reflexionar sobre lo que nos falta
alcanzar para ampliar la democracia y poder gozar de los derechos sociales,
económicos y culturales.
Alfonso(Haimer
Leal ),el esposo de la campesina abandonada regresa a una casa rural en un
minifundio de Candelaria(Valle) después de 17 años de ausencia, en medio
cañaduzales(con cultivos de caña a lado y lado como muros), camina hacia su
antiguo hogar, una casa sin panorama rodeada de caña de azúcar y un árbol samán
que sobrevivió a la tala intensiva para extender el monocultivo, y recibe el
primer impacto ambiental: es envuelto por una nube de polvo que levanta uno de
los vehículos del ingenio. Su hijo Gerardo (interpretado por el actor Edison
Raigosa), está muy enfermo, fue cortero
de caña de azúcar cerca de 12 años y ha adquirido una enfermedad pulmonar que
no lo deja salir de la casa, se cuida del humo, el polvo, los incendios y la
pavesa de la caña: vive encerrado pero sin atención médica: El entorno lo está
matando.
Hay
una escena que lo dice todo: Alfonso recorre las áreas alrededor de la casa, no
encuentra nada de lo que había, los parajes diversos desaparecieron, los
árboles frutales no existen, las fincas cambiaron su vocación, el campo ahora
es uniforme, cierra los ojos para reaccionar, vuelve y mira: todo es como un
inmenso colchón verde. Ese monocultivo
de caña que transformó el panorama, acabó con las fincas, los árboles, la
avifauna y transformo el panorama en un colchón verde. La rutina de los
corteros de caña es retratada en esta película de César Acevedo, los
trabajadores están gran parte del día en medio del calor canicular y con una
indumentaria de protección solar, sombrero, un trapo en el cuello y guantes,
dotados de machetes. Los corteros viven una situación de esclavitud, sin
servicios de salud, sin protección laboral, comiendo de portacomidas,
asoleados, tiznados y en la tarde terminan fatigados, sin fuerzas y se mueven
como zombies.Llegan tiznados e irreconocibles a sus casas a bañarse, para
recuperar energías.
La
película tiene doble género: corresponde al género dramático, pero al mismo
tiempo se enmarca en el género ambiental. Para escribir sobre esta película uno
trata de evitar el comentario meramente contenidista y el enfoque
ecosocialista, pero el guion y el encadenamiento de los hechos lo conducen a
esa clase de escritura.
“La
Tierra y la Sombra” narra la agonía de un cortero de caña desatendido, sin
seguridad social. Fue utilizado cuando tenía salud, energías y el pago a
destajo no le permitió disponer de ahorros para protegerse Y una madre aferrada a la tierra, que no
concibe la transformación que la agroindustria con cañaverales le impuso y fue
cercada por los daños ambientales. César Acevedo, director de este film narra
la situación familiar angustiante de los corteros de caña cercados por los
impactos ambientales y las desiguales condiciones laborales. Es un drama
familiar Una familia desahuciada irremediablemente desprotegida por el Estado
que permitió la alteración de la huella ecológica y no reguló la producción al
permitir quemas, requemas y fumigaciones a los ingenios azucareros. Una
película que describe un intenso drama familiar por los efectos socioeconómicos
negativos de una agroindustria monoconcentradora del poder agrícola atentando
contra la seguridad alimentaria de la región.
Lo
único que le falta a esta película dentro de ese cuadro lúgubre que narra es
una secuencia donde aparezca una avioneta fumigando con glifosato, ese es el
otro factor que exterminó los cultivos de frutas y hortalizas de los pequeños
propietarios, minifundistas que no se pudieron sostener. En el Valle del Cauca
por fuera del glifosato se viene presentando
la inadecuada aplicación y aspersión aérea de pesticidas órganofosforados, en
el sector agrícola con vuelos ilegales desde aviones livianos que, de manera
anti técnica afectan cultivos vecinos y aledaños, madurándolos prematuramente,
o descomponiendo sus frutos. Las aplicaciones y aspersiones realizadas con esta
clase de aeronaves, han carecido de los permisos que deben expedir las
autoridades aeronáuticas, sanitarias y ambientales. La continuidad de esos
sobrevuelos de fumigación agrícola no han sido controlados debidamente y no
cumplen los requisitos en lo tocante al manejo de residuos sólidos, de
líquidos; no hay control sobre las mezclas y la utilización de albercas,
equipos de aspersión, tanqueo de los agroquímicos, etc.
Lo
que le sucede a esta familia de “La tierra y la Sombra” es lo que le ha
sucedido a todos los minifundistas del Valle geográfico, fueron asfixiados y
liquidados económicamente. Un entorno infernal no solo por las llamas que los
rodean por la quema del follaje de caña, con lluvia de pavesas que asfixian.
Las pavesas con el viento son pulverizadas hasta en partículas submicrónicas
que se inhalan imperceptiblemente, esa seguramente es la enfermedad pulmonar
que hace agonizar al hijo de la pareja disuelta.
Como
ambulancia el padre del debilitado
Gerardo contrata una carretilla que en el Valle del Cauca llaman Zorra, esa
escena condensa la precariedad de la
familia expuesta a la extinción. Lo conduce por desespero ante la desatención
médica a un puesto de salud donde no le recetaran lo apropiado ni lo
diagnosticaran en debida forma por la inexpertica del médico y por las
negativas a quienes no tengan medicina preparada, o al menos afiliación a una
EPS. El padre angustiado implora que lo reciban y atiendan porque se va a
morir, la súplica no tiene eco.
Al
final de la película vemos el éxodo obligado de la familia, deben abandonar la
casa, único bien que han tenido, la abuela(Hilda Ruiz) se queda sin familia,
sin trabajo y sin sustento porque ni para la recolección primitiva de frutos le
sirve el área donde habita , impactada por el monocultivo de la caña de azúcar.
Hilda Ruiz desempeña la mejor actuación con introspección a la manera de los
egresados de Actor Studio. Es serena, seca solo dice lo preciso y está marcada
por el tiempo y las circunstancias que la agobian.
La
película tiene el tono del cine neorrealista italiano, con crudeza, sin adornos
y con actores que parecen sacados del
sitio que se describe, narra la situación de oprobio, encierro y amenaza a que el entorno los reduce. El Neorrealismo
ese cine italiano de la segunda postguerra que retomó y aplicó en lo social el
realismo francés. El cine italiano de la segunda mitad de los años 40s en medio
de la precariedad por la devastación de la segunda guerra mundial se concentró
en exhibir las condiciones sociales de manera real sin ocultar los sufrimientos
humanos, Exaltó los sentimientos de los personajes, se rodó en sitios externos,
escenarios naturales, por fuera de los estudios de cine, unos guiones
comprometidos con la realidad social p ara plantear estados de precariedad y si
se quiere de pauperización de sectores sociales. Fue el cine que hicieron
directores como Rosselinni, De Sica, Visconti, De Santis, Lattuada, Germi, Masseli, Fellini y otros que
hicieronpelículas memorables como La tierra tiembla(Terra Trema), Ladrón de
Bicicletas(Ladri di Biciclette), Stromboli: Terra di Dio, Riso Amaro,
Ossessione,El Limpiabotas, Roma , Citta Aperta y otras.
La
película fue filmada o rodada en la vereda El Tiple de Candelaria, este
municipio vio estancado su desarrollo y
padece por falta de agua potable. El monocultivo de la caña de azúcar
absorbe sus aguas subterráneas y desvían
las superficiales. Las aguas superficiales no solo están contaminadas por las
cargas orgánicas, también por las aguas residuales que vienen aguas arriba, más
los vertimientos porcícolas y otros factores, también la tala intensiva en las
laderas del otro municipio afecta por empalizadas su potabilización, los
deslaves en las cuencas por talas intensivas vuelven turbulentas las aguas que
rodean el municipio, y los vertimientos industriales, entre otros. Cuatro ríos
surcan y recorren el municipio, tres ríos altamente contaminados e intratables
(Párraga, Cauca y Desbaratado) y el otro, aguas arriba la administración
Municipal de Florida impide que se conecten las tuberías.
Allí,
en Candelaria, la realidad concreta hoy es esta, se ha alterado la
biodiversidad, la vida no es saludable y productiva en armonía con la
naturaleza, las aguas subterráneas no son objeto de especial protección, el
consumo humano del agua no tiene prioridad sobre otros usos, no hay acciones de
corrección y restauración del deterioro ambiental, el paisaje no es protegido,
los suelos se han salinizado, no funciona para este municipio el sistema
nacional ambiental porque no hay acciones conjuntas de las autoridades, se registra degradación y
erosión de los suelos, se alteró nocivamente la topografía, se alteró el flujo
natural de las aguas, hubo extinción cualitativa y cuantitativa de especies
vegetales.
Hay
33 municipios con cultivos de caña que los bordean, y recientemente estos
cultivos se han extendido a las planicies de los municipios con tierras de
ladera. El monocultivo de la caña de azúcar acabó la vegetación y espantó la
avifauna. En la película los pocos pájaros que quedan están en la banda sonora
y en la imaginación del abuelo acudiendo al
recurso de los sonidos que emitían, silvando para imitarlos. La quema
del follaje de la caña alteró la temperatura y bordea e invade con pavesas a la
población, las partículas submicrónicas son un atentado permanente contra las
vías respiratorias de los residentes, las fumigaciones aéreas con glifosato
acabaron con los minifundistas pudriendo sus frutos y hortalizas; los ingenios
azucareros desecaron los humedales e invadieron la ronda protectora de las
corrientes de agua; el rio Párraga fue convertido en una cloaca, por la
disminución acelerada de su caudal, por el aprovechamiento del caudal
desproporcionado por parte de la industria azucarera de la localidad, por la
contaminación ambiental generada por los ingenios azucareros y la población del
municipio sin PTAR los cuales arrojan a su escaso caudal aguas contaminadas.
Candelaria puede ser analizado como Municipio piloto de lo que sucede en otros
cuando se altera el paisaje y la geografía con un solo cultivo y se atenta
contra la seguridad alimentaria. Hay que exigirle a la CVC la recuperación y
restauración del rio Párraga, sancionando
a los contaminadores.
Quien
visite ese municipio y recorra sus alrededores, salta a la vista que el
desarrollo armónico se rompió hace varios años en Candelaria por el extensivo
cultivo de la caña de azúcar que tiene
cercado a este municipio y extenuados, asfixiados, acogotados a sus habitantes.
Municipio anulado por un monocultivo que atenta contra la huella ecológica y
disminuyó la agricultura antes diversa y pujante.
(*)
El autor de este comentario ejerció la crítica de cine durante diez años en el
periódico El País, fue codirector de la revista de cine Trailer con Umberto
Valverde, y asistió a cursos de historia del cine y apreciación cinematográfica
en España y Suecia.
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viernes, 24 de julio de 2015
La tierra y la sombra: apuntes del natural
Otro cine es posible
Los cineastas del nuevo cine latinoamericano
pretendían, en los años 60 y 70, cambiar el mundo atrincherados en la cámara y el
montaje. “Otro mundo es posible” –
parecía decir la gente del Cinema Novo.
Hoy, los nuevos cineastas buscan nada más cambiar
la perspectiva, proponer otra narrativa. El planteamiento no es tan pretencioso.
“Otro cine es posible”, parecen
decir las imágenes de La Tierra
y la Sombra. Porque Acevedo supera la anécdota. El story de su película podría escribirse en tres líneas. Y sobrepasar la anécdota nos lleva a Einsenstein
: “porque al alejarse por un momento del
drama en el sentido propio, el cine ha asimilado perfectamente los métodos de
la épica y de la lírica” (1)
Alejarse del drama, implica desdramatizar la
acción? Implica, por ejemplo, estar más cerca de las artes plásticas que del
teatro y la novela? Implica que la luz está
por encima de todo el producto, incluso de los mismos personajes?
El oro y la cámara
Se asiste a la proyección de la película pensando
en el premio Cannino. Imposible
quitarse ese galardón de la cabeza, lo cual es una predisposición. El
espectador espera que le proyecten lo último en guaracha y siente la responsabilidad
de no ser inferior al jurado que la premió. Un rápido vistazo a ésta categoría nos dice
que allí reposan películas que agrandaron luego a sus autores. Casos como el de
Jim Jarmush (Extraños en el Paraíso 1984) , Jafar Panahi ( El globo blanco 1995),
Steve Mcqueen ( Hunger 2008). Pero también hay auténticos desaciertos como el de
Pablo Giorgelli( Las acacias 2011). Y
hay monumentos postmodernos que auguran carreras promisorias como el de Ben
Zietlin (Bestias del sur salvaje 2012).
Como todos los premios, la cámara de Oro es caprichosa y depende de las
fobias y aberraciones del jurado que le tocó en suerte.
Mandarinas y Cañaduzales
A medida que avanzaba la película yo pensaba en “Mandarinas” la película más bella de los
pasados Premios Oscar, dirigida por Zaza Urushadze. Ambas son historias
mínimas, microcosmos que retratan la gran tragedia. Personajes anónimos que
superan en valores y en valentía a los líderes que los gobiernan. El pequeño
punto geográfico que juzga a la gran Historia y a las grandes decisiones del
gobierno central. Ambas miran impasiblemente el caos que las rodea. Pero
Mandarinas tiene a su haber personajes más definidos, a mi juicio. Construidos
con mayor complejidad. El hecho de que los personajes de La Tierra y la Sombra
apenas susurren algunos parlamentos los hace ver huraños, quizás menos reales y
hace que uno de fije más en los movimientos que realizan. Que también son
mínimos.
El plano largo y el plano general
Directores como Haneke y Béla Tarr retornaron al
teatro filmado. Una cámara que se queda quieta viendo pasar la vida. Los
actores entran y salen de cuadro. El encuadre preciosista, pintura
impresionista en movimiento. No se busca el tortazo como en la comedia muda, se
busca detener al espectador, que se baje del bus del stress diario y se dedique
a contemplar. Que respire profundo y mire a ver que se mueve en el cuadro. A
veces no se mueve nada porque los personajes andan en una melancolía absoluta
como es el caso del cine del ruso Sokurov.
Está hecho este cine para entablar una comunicación
con el espectador? O, por el contrario para satisfacer al jurado europeo?. No
dejo de pensar en eso cada vez que alguien menciona a Apichatpong Weerasethakul flamante Palma de
oro en el 2010 con la sobrevaloradísima “El
Tio Boonme recuerda sus vidas pasadas”
En La tierra
y La sombra aparece un primer plano bastante avanzado el metraje lo cual no
es ni bueno ni malo, pero nos sirve para mirar las intenciones del realizador
porque la casa, el polvo, las cenizas, y la caña se convierten en personajes
vitales. Se encuentran adheridos a los personajes como el mohín en el rostro de
la vieja.
Y la duración de los planos? Es tal vez una reacción
al abuso del video clip en el cine comercial. Por eso el montaje de La
Tierra y la sombra se toma su tiempo. Como se lo tomaba “El Vuelco del cangrejo”, “Los Hongos” y “La Sirga”. Ya tenemos suficiente
material para suponer una nueva estética del cine caleño. Una mirada de acá, un
anti-dogma, si se quiere.
………………………………………..
(1)
Cine de poesía contra cine de prosa. Pier Paolo
Pasolini y Eric Rohmer Editorial Anagrama 1970
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