martes, 29 de julio de 2014

Tratamiento para adolescentes en vacaciones adictos al iPhone


Un tipo medio calvo me cuenta el drama:
-      Mi hijo está en vacaciones- lo dice de una, con un suspiro y una estiradita de trompa, propia de quien se va preparando para la tercera edad.
-      Y?
-      Pues es adolescente.
-      Y
-      Pues tiene IPhone
Acostumbrado a escuchar los cuentos más escabrosos (donde pululan Uribistas, Santistas, Opus Dei, Sionistas y Paracos) quedé perplejo. 
-      Y?
-      Pues que me ayude, ome. Aconséjeme.
Recordé al viejo Zuleta cuando decía que lo más angustiante para el homo sapiens moderno es rellenar su tiempo libre.
II
Inmediatamente convocamos  asamblea permanente. Se fueron sumando al combo, viejos  amigos. Ex -incendiarios que ahora ofician de bomberos, ex -ateos ahora rezanderos. Y así. El presente texto es el reflejo oficial de las deliberaciones donde cada invitado proyectó lo mejor de sus frustraciones y  lo peor de sus alegrías.
Lo primero es decomisar el iPhone a determinadas horas. A algunos ex –anarcos les parecía el colmo del autoritarismo. Finalmente se llegó al acuerdo de decomisarlo a las 7 de la noche. Y devolverlo a las 10 de la mañana. Es decir el aparato estará en  manos de la victima unas 9 horas en el día.
A la hora del decomiso empezará una película debidamente seleccionada por el comité. Luego viene intervención del progenitor o acudiente y luego el foro. Si el adolescente se niega a hablar se le propondrán preguntas tipo: “Te dijo algo esta película, distinto a lo que te dice American Pie?”.  “Te parece más emocionante el Boletín del Consumidor”?

La levantada es a las 7 a.m para recorrer el parque con el perro. Si el adolescente se niega a caminar en el parque, hay que dejarlo. Pero la levantada a esa hora ya es un triunfo. Después del desayuno viene la lectura de:
A.  Un cuento latinoamericano o
B.  Entrevista con el director de la película que se vio en la noche.
A las 10 de la mañana el adolescente vuelve a conectarse con el mundo de los zombis. Así las cosas, la selección quedó como sigue:

De Alfred Hitchcock: La Ventana Indiscreta y El hombre que sabía demasiado
De Charles Chaplin: El Circo y La quimera de oro
De Billy Wilder: El apartamento y Una Eva y dos Adanes
De Luis Buñuel: Los Olvidados
De Buster Keaton: The cameraman y Cops
De Stanley Kubrick : Barry Lyndon
De Frank Capra: Qué bello es vivir!
De Truffaut: Los 400 golpes
De De Sica. Ladrón de bicicletas
De Arthur Penn: El pequeño gran Hombre
De Tornatore: Cinema Paradiso
De Spike Lee: Haz lo correcto
De Kieslowski : DECALOGO 9 No desear a la mujer de tu prójimo
De Tarantino-Scott: True Romance
De Malick: Badlands
De Van Sant: Elephant
De Scorsese: Goodfellas
De De palma: Los Intocables
De Jarmusch: Las noches de la tierra
De Scott: Blade Runner
De Herzog: la cueva de los sueños olvidados
De Mallé: Damage (Obsesión)
De Annaud: la Guerra del fuego

Hasta aquí fin del ciclo introductorio. En las siguientes vacaciones irá el Nivel 1.  
Nota aclaratoria: Si el adolescente se niega a recibir el tratamiento, es menester seguir la metodología que le aplican a Alex en "La Naranja Mecánica".  Regirse por la foto que encabeza este articulo

viernes, 20 de junio de 2014

FÚTBOL, HERMANOS LUMIÈRE Y EMOCIÓN AJENA

Fotografías y Textos: Ventana Indiscreta
En la plazoleta de la Alcaldía, son las 10 y 50 de la mañana del jueves 19 de Junio.  Las tribunas desplegadas conforman una reproducción a escala de un estadio de fútbol. Mil doscientas almas mal contadas. Sobresale la mancha amarilla de las camisetas, aunque algunos se pasen de originales con pintas de jugadores famosos. Por allá veo a Messi con el 10 a la espalda, a V. Persie con el 20, a Parolo con el 25.

Además de la propia, los colombianos tienen dos profesiones: técnico de fútbol y presidente de la República.  Hasta la semana pasada se  pontificó sobre la Paz, hoy todos hablan de estrategia y táctica. Todos tienen la fórmula para pasar a la siguiente ronda. Los apostadores, que nunca faltan, se encuentran al borde del ataque de nervios. Incluso, hay quien lanza un grito de lamento:
-      Costa Rica me jodió la Polla!!

Una dama entrada en carnes  vende cerveza al triple y bolsa de agua al doble. Todo vale para celebrar o llorar. Los medios regionales toman posiciones en primer plano. Los camarógrafos, esos grandes voyeristas profesionales, aguantan el dedo en el gatillo. Alardean los fotógrafos:
-      De qué tamaño es tu lente?-  le pregunta un viejo reportero a un jovencito aletoso
-      600 mm-  le contesta el peludo haciendo un gesto viril a la altura de las iguales
-      El mío es el doble del tuyo – contragolpea el cucho y agarra el teleobjetivo a dos manos en posición de mear.
El primer tiempo es de respeto, los Marfileños son rápidos y grandulones. Cada avance colombiano es de exaltación y ahí es donde nosotros nos emocionamos con la emoción ajena.  Debajo de la pantalla solo oímos los comentarios de esa raza extraña conformada por los periodistas deportivos. Filosofan, dicen que predijeron tal jugada como unos Nostradamus de la pelota. Nunca pierden, escasamente empatan. “Lo dijimos, lo advertimos”.
Bajo 36 grados a la sombra, la gente ni se inmuta. Por el contrario, pareciera que los ánimos entraran en armonía con el clima. Brilla por su ausencia la mesura. Se grita, se manotea. Cada vez que se levanta la muchedumbre los reporteros activan el botón rojo.
Se cuenta, como no, con animador, al estilo de los agüelulos setenteros. Es un negro macizo, parecido a Leider Calimenio Preciado. Afila la lengua. Regaña desde el púlpito:
-      A quien no le guste que lo pellizquen o que lo empujen, pues que vuele para su casa, se prepara un arroz con huevo y mira el partido en soledad- haciendo referencia  a dos asistentes que se agarraron a los totazos –, hoy a mí me han acosado cuatro mujeres  y aquí sigo. Toca aguantarse.

II
Hemos venido a grabar sin guión, solo con la frialdad de la cámara que registra. Probablemente terminemos haciendo un paralelo entre las dos profesiones aquellas. Pero no hay claridad. Igual, a nadie le importa que lo miren mirando. A nadie le importa que en medio del Mundial nos hayan clavado el orangután del impuesto a la telefonía celular (para financiar los escenarios deportivos!!!) . Mejor dicho estamos pagando por adelantado la peliculita de hoy.
-      Si así mismo los convocara  la justicia social, ya habríamos puesto en su sitio a los gobernantes ladrones- me dice una amiga socióloga a quien el fútbol le parece el opio del pueblo, la enajenación de los ojos.

James mete el frentazo y es el delirio. Hasta la socióloga  siente una cosita  que le sube y le baja. Como un yo-yo. Mantengo la mano tendida y el pulso firme. Hay lágrimas y viene una nueva explosión con el puntillazo de Quinterito.  Que impuestos ni qué carajo. A gozar dice la masa.


Los últimos minutos son mortales para la glicemia. Silencio. Grabo el tiempo de descuento en plano secuencia, tal como lo habrían hecho los Hermanos Lumière:  plano general, sin estridencia, aguantándole la respiración a la emoción de ajena.