miércoles, 18 de enero de 2017

De las lágrimas en el cine



Yo lloro en el cine desde siempre. En una de las primeras películas que vi en el Teatro Las Vegas del barrio Colón, un hombre descendía por una montaña mientras lo arropaban a plomo por todos los costados. El hombre dejaba ir el cuerpo colina abajo  y viajaba de  árbol en árbol. Malherido, no les daba gusto a los verdugos y aplazaba la muerte mientras se desangraba. Era un forajido del lejano oeste y aunque el sheriff asumiera que el bandido “se lo había buscado”, todos llorábamos con moco de bomba. Nada justificaba tal carnicería. 

Las películas de Jesucristo eran un campeonato aparte. Cada latigazo lo sentían las señoras en carne viva: “No le peguen más, por Dios!!!  Y ese llanto convertía aquella sala vetusta en una especie de 4D como las de ahora donde vas a 200 km por hora, te mojas y te disparan en la nuca.
En mi top de lacrimógenas no pueden faltar: “Los puentes de Madison”, “Cinema Paradiso” y “Érase una vez en Amèrica” . Curiosamente, las dos últimas con bandas sonoras de Ennio Morricone. En “Érase..” sucede una escena antológica: el chico menor va bailando porque los pilluelos han coronado un botín. Ante el estruendo de un balazo, el  chico cae y sólo atina a decir en primer plano: “Me resbalé…”. No queda ojo seco en la sala.

No es el cine el que inventó las lágrimas. Ya se lloraba en la tragedia griega, en el Teatro isabelino, en la ópera, en la novela… Pero las películas lo logran de una manera más poderosa porque existe allí una combinación de todas las formas de emoción.
El espectador de cine mira por una ventanita éstas vidas ajenas. Estos desencuentros e infelicidades y se llora por identificación (“eso ya me pasó a mi”) o por temor (“eso me puede pasar a mí en cualquier momento”). Si un dramaturgo, escritor o guionista logra sacarnos las lágrimas, se debe dar por bien servido. Ha logrado golpearnos la garganta y el corazón.

domingo, 15 de enero de 2017

Película NERUDA: Puedo escribir los versos más tristes esta noche.




Cuando Pablo Neruda recibió el Premio Nobel de Literatura pronunció un bello discurso donde  cuenta pormenores de su fuga clandestina:
Tanto y tanto nos alejamos los chilenos hasta tocar con nuestros límites el Polo Sur, que nos parecemos a la geografía de Suecia, que roza con su cabeza el norte nevado del planeta.

Por allí, por aquellas extensiones de mi patria adonde me condujeron acontecimientos ya olvidados en sí mismos, hay que atravesar, tuve que atravesar los Andes buscando la frontera de mi país con Argentina. No había huellas, no existían senderos y con mis cuatro compañeros a caballo buscábamos en ondulante cabalgata -eliminando los obstáculos de poderosos árboles, imposibles ríos, roqueríos inmensos, desoladas nieves, adivinando más bien el derrotero de mi propia libertad.” (1)

Es, precisamente, esa fuga, la secuencia más preciosa de la película de Pablo Larraín. El director traduce en imágenes el discurso Nobel de Neruda. Como si el poeta llevara el Iphone 7 en aquella fuga mítica, donde se jugaba la vida pues los sabuesos del poder le pisaban los talones.
Es el artista enfrentado la burocracia. Es la poesía ubicada al lado de las víctimas. Es el poema número 20 convertido en un manifiesto subversivo.
A los Nerudianos históricos, probablemente les moleste que Larraìn se haya atrevido a realizar una “antibiografia”. Dice el director al respecto:
Puedo decirte en este preciso instante que no tengo idea de quién era porque Neruda es inasible; es imposible encasillarlo. Puedes hacer 100 películas y nunca podrías lograrlo. Y cuando uno entiende eso gana una enorme libertad. Por eso decimos que esta es una película “nerudiana” porque para nosotros, en mi país y en mi idioma, Neruda fue un hombre que creó un microcosmos de una complejidad extrema y profunda (2)

El Neruda de Larrain, no es un biopic. Retrata un momento en la vida de un poeta que ejerce la política y de un político que escribe poesía. Y la escribe  a toda hora: en los burdeles, mientras se emborracha, mientras lo persiguen, mientras atraviesa los Andes congelados. El mayor acierto de Larraín es la paleta de colores. Un delicioso ejercicio de cine negro para contarnos el espíritu de un hombre que le cantó al amor y al pueblo raso. Y una banda sonora que te deja, literalmente, frío, cuando nuestro héroe cruza la frontera de Chile con Argentina. A 20 grados bajo cero.

domingo, 18 de diciembre de 2016

MIS MEJORES PELICULAS DEL 2016



El cine del año 2016 no fue ajeno a las miserias del mundo. Si… el cine se encargó de denunciar la pederastia, de revivir el infierno de Auschwitz, de denunciar al capitalismo salvaje… Y, como no, el cine colombiano se exhibió con prestancia en  la alfombra roja de los premios Oscar. Estuvimos a un centímetro de lograr el tercer Oscar a mejor película extranjera para Latinoamérica. No se incluye en esta listado “El abrazo de la serpiente” porque ya la habíamos incluido en las mejores del 2015.

1-EL HIJO DE SAUL. Hungría. László Nemes. Éste alumno aventajado de Bèla Tarr ha filmado el infierno. El hijo de Saúl no es otra película sobre el Holocausto. El director dispara más alto: nos recuerda que el holocausto está aquí. Que la humanidad tiene sus ciclos y que, por lo pronto, a juzgar por los últimos sucesos, nos adentramos en una nueva edad media. Un diseño sonoro tan impactante como la imagen, un desenfoque que dice más que el enfoque del primer plano, un cuadro 4:3 que se justifica para limitar la mirada del espectador. Saúl solo busca un rasgo de humanidad en medio de la psicosis colectiva.


2. EL CAPITAN FANTASTICO. USA Matt Ross. Dejarlo todo. Renunciar a ser cliente de los bancos, al triple play de internet, a los supermercados. Renunciar al capitalismo y al fanatismo religioso es lo que emprende Viggo Mortensen  junto a sus hijos en esta película fantástica. La película más anarquista del año.




3. THE TRIBE Ucrania. Miroslav Slaboshpitsky. De la lejana Ucrania nos llega la película más experimental y arriesgada del año. Una película así, sin traducción, sin texto escrito , ni hablado porque todo es lenguaje de señas en un instituto de sordomudos, constituye el sueño de Murnau o de Erich Von Stroheim : que se imponga la imagen por encima de todo. Incluso, por encima de la banda sonora y de los ruidos

4. TRUMBO. USA. Jay Roach


5. ROOM. Irlanda. Lenny Abrahamson

6. SPOTLIGHT. USA. Thomas McCarthy

7. CAROL. Reino Unido. Todd Haynes

8. 45 AÑOS. Reino Unido. Andrew Haigh

9. MUSTANG. Turquìa. Deniz Gamze Ergüven

10. ANOMALISA. USA. Charlie Kaufman

11. COMING HOME. China. Zhang Yimou

12. CAFÉ SOCIETY. USA. Woody Allen

13. OSCURO ANIMAL. Colombia. Felipe Guerrero

14. HELL OR HIGH WATER. USA. David Mackenzie

15. MONEY MONSTER. USA. Jodie Foster

16. 10 CLOVERFIELD LANE. USA. Dan Trachtenberg

17. PUENTE DE ESPIAS. USA. Steven Spielberg

18. INDIGNACION.USA. James Schamus

19. LA CHICA DANESA. Reino Unido. Tom Hooper

20. MAYO DE 1940. Francia. Christian Carion

MIS MEJORES DOCUMENTALES

Herzog y el tándem Jon Shenk-Bonni Cohen nos cuentan cómo se formó ese monstruo de internet. Lo de Herzog es el rigor puro iniciando en 1969 hasta llegar a la red que hoy conocemos. Shrenk-Cohen nos llevan de la mano al bullyng cibernético y los suicidios de adolescentes norteamericanos.
1-    LO AND BEHOLD: ENSUEÑO DE UN MUNDO CONECTADO. 
Alemania. Werner Herzog


2-    AUDRIE and DAYSI. USA. Jon Shenk-Bonni Cohen


3-    FRANCOFONIA. Rusia. Alexander Sokurov


4-    JANIS. USA. Amy Berg
5-    MAÑANA. Francia. Melanie Laurent
6-    AMY.Gran Bretaña. Asif kapadia
7-    LA MIRADA DEL SILENCIO. Dinamarca. Joshua Oppenheimer
8-    QUE LE PASO A NINA SIMONE? USA. Liz Garbus
9-    TODO COMENZO POR EL FIN. Colombia. Luis Ospina
10- ANTES QUE SEA TARDE.USA. Fisher Stevens