domingo, 15 de noviembre de 2015
viernes, 6 de noviembre de 2015
! Que viva la música! en Negativo
Nota del Bloguero: En mi línea de Facebook no le ha ido bien a la película
¡Que
viva la música! . Cito textualmente lo que algunas personas han escrito. Aclarando que, en algunos casos, no se cita el
texto completo por motivos de extensión.
Luis
Fernando Afanador
“No es lo mismo oír salsa ahora que en los 70. La salsa
ahora es comercial y en aquella época era la música del pueblo. Que María del
Carmen Huerta se la apropie es parte de su proceso de renegar de su clase. Por
eso, que la película parezca y no parezca en los 70, es una indefinición grave,
que descontextualiza el sentido de la música en la novela, tratada sin rigor,
como lo demuestra Javier. La película es una adaptación de la novela, no hay
duda. Pero una adaptación mal hecha. Suena hasta chistoso que nos digan que una
película que se llama igual a la novela, que tiene los mismos personajes y las
mismas situaciones, se presente como una versión libre. El problema de #QueVivaLaMusica
es que la actriz principal no sabe actuar ni leer. Y la novela es la
transformación
y la voz de una mujer”
Danielito
De La Calle Mosquera
“Con todo el respeto que merece mi amigo, el gran
melómano y coleccionista Isidoro Korkidy, quien aparece en los créditos como
asesor musical, resulta imperdonable que en la secuencia misma que se repudia
el sonido paisa de los Graduados, y se rete con el "agúzate que te están
velando", suenen Las ochenteras Caleñas de Pastor López.”
Javier
Moyano
“...su falta de pulcritud en la dirección de arte es por
decir menos desagradable, autos que no pertenecen a la época, vestuario pobre,
desastres musicales como incluir a Superlitio, billetes de 10.000 pesos con la
cara de Policarpa, un grafitti de Jaime Garzón, un desastre de inicio a final,
eso sin hablar del exceso innecesario de la voz en off y la actuación débil de
una “mona muy oxigenada”, sus esfuerzos por mantener la esencia de la obra son
todos un fracaso, despedazar una obra que ha sido leída por varias generaciones
de colombianos no puede pasar impune, no solo por Andrés, quien esta requeté
muerto y que si pudiera ya estaría acostumbrado a que unos “buenos amigos”
sigan lucrándose con su obra pero, sobre todo, con su muerte”
Rafael
Quintero
“Pretende la película ser simbólica, con la reiterativa
presencia del agua, sus piscinas y el río Pance. Seguramente para reafirmar esa
idea de que Caleño que no sepa nadar y bailar, no es Caleño. Reitera en el
tocadiscos y no sabemos qué pretende.
Tiene errores históricos, como decir que Richie vino en
1968 como teloneros de Los Hispanos y los graduados.
La autodestrucción la culmina con la protagonista
metida en las calles de indigentes en un cierre abrupto y facilista, en tanto
no hay dramaturgia.
Me pareció, en últimas, un vídeo clip sobre textos del
libro de Andrés Caicedo.”
Para leer la crítica en Positivo, pique
aquí
Etiquetas:
alonso torres,
andres caicedo,
Carlos Moreno,
CINE CALEÑO,
Cine colombiano,
Cine y Literatura,
que viva la musica,
richie ray y bobby cruz,
ventana indiscreta
martes, 3 de noviembre de 2015
Invierno en Farallones- Filminuto
1 de Noviembre de 2015. Inicio oficial del Invierno en
los Farallones de Cali
Invierno en Farallones - Filminuto from Ventana Indiscreta on Vimeo.
HOMBRE QUE MIRA A TRAVÈS DE LA NIEBLA
La niebla no es olvido
sino postergación anticipada
ojalá que la espera
no desgaste mis sueños
ojalá que la niebla
no llegue a mis pulmones
y que vos muchachita
emerjas de ella
como un lindo recuerdo
que se convierte en rostro
y yo sepa por fin
que dejas para siempre
la espesura de ese aire maldito
cuando tus ojos encuentren y celebren
mi bienvenida que no tiene pausas
-Mario Benedetti-
viernes, 30 de octubre de 2015
Mis Brujas- Filminuto
Selección de escenas cinematográficas donde aflora la bruja bella ( a veces), grotesca ( mas veces) o simpática ( casi siempre).
Mis Brujas- Filminuto from Ventana Indiscreta on Vimeo.
Mis Brujas- Filminuto from Ventana Indiscreta on Vimeo.
jueves, 22 de octubre de 2015
¡Que viva la música!: Los camajanes las prefieren rubias- 2ª Parte
Escenas
del capítulo anterior: La premier estuvo
muy concurrida. Asistieron todos los matices caicedianos que iban armados de leña
y combustible suficiente para incinerar al equipo de producción y sus
compinches herejes.
Te
conozco bacalao
El
término adaptación me parece bastante impreciso a pesar de ser
utilizado en muchas áreas de estudio (desde la biología hasta la dramaturgia).
Es más sensato hablar de re-lectura o, en términos hitchockianos : aportarle
cosas nuevas al texto original. De ahí que un adaptador no es más que un lector
cualificado a quien le encomiendan la innoble tarea de descuartizar al autor. Fuerte, fuerte, hacha y machete.
Una
buena re-lectura es la que elimina aquello eminentemente literario (la lírica,
por ejemplo) y se queda con las imágenes, los personajes y los conflictos
potentes.
Ya
dijimos que, por principio de realidad, a la producción de la película le tocó olvidarse de Los Rolling Stones por
un lado y de la época caicediana por otro.
¿Qué
le quedaba entonces a Charlie Brown y a Mr. Towers? Tenían en sus manos un personaje inolvidable y unos personajes
secundarios que le ayudan a descender al infierno.
Y
ese es el mayor acierto de ésta re-lectura. María del Carmen es un personaje universal y atemporal. Como
lo es Madame Bovary , como lo es Joseph K.
El
guión se toma licencias audaces. Sucede en el año 2013 pero con elementos
anacrónicos: el acetato, el tornamesa, el amplificador de tubos, el niche que
facha rufa. Elementos que sobreviven al tiempo y que, incluso, han resurgido a
pesar de la revolución digital. Pero eso es mera ambientación como lo es en Blade
Runner (1982, Scott), donde conviven la chatarra y las estaciones
espaciales.
Lo
realmente importante es una joven que se desclasa, que renuncia a una vida
acomodada y se lanza al goce. La Ley
paterna, representada en un parco David Guerrero, se encuentra presente pero
ausente. Es una Ley tenue, desdibujada.
Entonces
viene el desborde. No importó la música electrónica en concubinato con la
Sonora Ponceña, porque el guión nunca se desvía. Nunca suelta al personaje. Es
la decadencia espiritual y física de una chica play que renuncia a la comodidad. Y
ese goce absoluto lleva,
inevitablemente, a la muerte.
La
puesta en escena nos traslada allá, al delirio de la carne. Porque no se trata
de sufrir me tocó a mí en esta vida (la chica lo tiene todo, materialmente
hablando), sino de transitar de hombre en hombre, de viajar de piel en
piel, hasta matar y comer del muerto.
Ahora
vengo yo
En
Cali existen dos antecedentes similares en largometraje de ficción: Tacones (1982) y Ciudad delirio (2014). Son antecedentes
fallidos, que han quedado como testimonio de un cine sin alma. Por eso se agradece que el trio Brown-Towers-Warrior, hayan ejecutado una obra autónoma,
inspirada en el texto de Caicedo pero actualizándolo, revalorándolo y
agregándole una voz propia.
La iluminación no es de postal turistera ,
como tampoco existen movimientos de cámara y de grúa que quiten el aliento. Los
ojos nunca se alejan de la trasformación de María del Carmen. En su mal
ejemplo, en su anarquismo absoluto que, con un centímetro más, rayaría en la
apología al delito. A pesar del bailoteo, a pesar de las orgías, a pesar de yo-hago- lo-que-me-da-la-gana, ella va triste y vacía.
Como
se sabe, la novela es un largo monólogo. A mi juicio, es más teatral que
cinematográfica. Entonces, como solucionar ese monólogo interior que es
eminentemente teatral?
Existen
voces en off que molestan porque no hacen más que resaltar lo que el espectador
está viendo en imagen. Pero éstos anti-consejos y diatribas nos van mostrando la
convicción espiritual del personaje para
educar en la mala conducta. Es la lucha de la joven que se negó a envejecer. María
del Carmen es la tambor de hojalata
del trópico que prefiere alinearse con la muerte, cuando la moda es alinearse
con la causa o con el melodrama.
Convergencia
Usualmente
se cree que hay que respetar al autor y que una adaptación exitosa es la que
guarda fidelidad al texto. Pienso exactamente al revés. Dado que es imposible meterse
en la cabeza del literato, lo mejor es subvertirlo, implotarlo, para sacar de
ahí una película que se defienda sola. Testimonio de ello lo da Orson Welles al
re-leer El Proceso de Kafka, Arturo
Ripstein con El coronel no tiene quien le
escriba de Gabo y Akira Kurusawa con Ran-Rey
Lear de Shakespeare. Hay fuego en el
23.
Para finalizar, el bolerazo Gentle Rain de Richie Ray y Bobby Cruz, de la banda sonora de la película
Etiquetas:
alonso torres,
andres caicedo,
Carlos Moreno,
convergencia,
paula davila,
que viva la musica,
richie ray y bobby cruz,
sonora ponceña,
ventana indiscreta,
willy colon
Suscribirse a:
Entradas (Atom)