viernes, 22 de agosto de 2008

LA MILAGROSA: Pesca de Espectadores


Una disculpa inicial: se supone que la crítica debe ocuparse de las películas que valen la pena. Se supone que la formación del público pasa por destacar a los autores que realizan búsquedas personales, por lo menos los que intentan retratar a los seres humanos y sus conflictos más profundos.
No vamos a hablar de un autor, ni siquiera de un artesano porque “La milagrosa” es de esos filmes tramposos, cuya concepción no va más allá del formato telenovelesco pobre. Y no porque el director sea extranjero. Malcolm Deas, por mencionar a un historiador serio , británico, que dedicó muchos años a estudiar a fondo los orígenes de nuestra violencia, decía en una entrevista:
"Confieso que no llegué [a Colombia] con un tema y una hipótesis".
El director mejicano Rafa Lara parece que si llegó a Colombia con una hipótesis y un tema: realizar una pesca milagrosa de espectadores. El plato está servido: un secuestrado ricachón, unos guerrilleros que gritan “gonorrea” (en una extraña simbiosis de guerrillos y cine de Víctor Gaviria), un gringo chistoso, una guerrillera buenona que también tiene su corazoncito…todo ello adobado con la musiquita dulzarrona de Juanes modelo 2008 y ya tenemos a los espectadores en el secuestro masivo más grande de nuestra historia fílmica.
En la premier que se realizó para la prensa, tanto el director como los actores repitieron sin cesar que esta era “la más grande superproducción colombiana. Algo así, pensábamos nosotros, como “Los Diez mandamientos” criollos o un “Ben- Hur” del trópico.( Aunque anotemos entre paréntesis que la próxima película del director Rafa Lara se llamará “El Quinto mandamiento”, miren por dónde va la cosa)



La película inicia dando tumbos históricos desde las primeras de cambio con los carros bomba de los años 80 para, en una elipsis de casi 20 años, llevarnos hasta las pescas milagrosas de las FARC. Y entonces ya olemos lo que se nos avecina: un concierto de clichés, lugares comunes, capaces de ruborizar a cualquiera que haya leído algún libro decente de nuestra historia.
Tal parece que nuestra tragedia dará con más mercenarios filmakers para los cuales conocer un conflicto implica leer por internet las noticias de las agencias de prensa, estar en un hotel un par de meses y luego dar el zarpazo con un guion que parece sacado de la factoría Delia Fiallo.
La película, además, es pionera dentro del incipiente cine colombiano, en aquello de la publicidad colateral. En la pasada Colombia-Moda un diseñador se dejó venir con modelos barbados, bota pantanera y camuflado línea Mono Jojoy. Haberlo sabido antes. El lanzamiento de “La vendedora de Rosas” pudo haberse hecho con Natalia Paris luciendo ropa Siloé-second y con el patrocinio de pegante Bóxer.
Aunque para ser justos, le agradecemos a “La Milagrosa” habernos permitido un descubrimiento mayor: fue la Virgen María quien inventó el Roscograma al realizar milagros selectivos, a dedo, favoreciendo a quien venga con recomendación en mano. No nos olvidemos que “
La blanca Paloma ha venido a América, ha venido a América, a traer la paz”

viernes, 15 de agosto de 2008

Venta de Bodega. DVD clasicos





Gran venta de bodega películas clásicas en Ventana Indiscreta

A partir de hoy en nuestra sede de San Fernando ( Cali-Colombia). Kra 27 # 2-05 oeste tel 556 47 40. En el mismo horario de 1 - 9 p.m. Compre cualquier pelicula a $5.000 ( cinco mil pesos) cada una.

Hasta agotar inventario

Cualquier duda por favor hacernosla llegar por este conducto
Si existe algun titulo que no figure en la lista tambien nos puede preguntar. Solicitar el catalogo a:


domingo, 10 de agosto de 2008

FRASES DE CINE


Ahora que hay paginas web para todo, se topa uno en la red con expertos en congelar los diálogos de las películas. El simpático sitio www.frasesdecine.com tiene una buena lista de frases tomadas de películas (unas ingeniosas y la mayoría no tanto). Hay películas malas de las cuales nada mas se recuerdan un par de frases brillantes y películas maravillosas cuyos diálogos no buscaban pasar a la eternidad y donde el encanto radicaba en las acciones. También hay diálogos que al leerlos en una novela son exactos y poéticos pero al oírlos en boca de un actor suenan como un palo. Los libros de Gabo adaptados al cine dan fe de ello.
Casi siempre esas frases son obra del guionista aunque todos los aplausos se los ganen siempre el actor, en primera instancia, y el director, en segunda. En el sitio web de marras tienen un top permanente de votación de manera que los lectores van eligiendo según sus gustos.


La frase con el puntaje más alto (9.58 sobre 10) es:
"Solo busco un momento que dure eternamente".Heath Ledger (Casanova) . Quizá es lo único bueno que tiene esta horrenda película de Lasse Hallström.


La frase con la más alta votación (18.309 votos):
Si hubieras mantenido mi amistad, los que maltrataron a tu hija lo hubieran pagado con creces. Porque cuando uno de mis amigos se crea enemigos, yo los convierto en mis enemigos. Y a ese le temen".Marlon Brando (El padrino)

En el cuarto puesto va una curiosidad:
"Bien. Lo que aquí se ha planteado es: ¿cuánto es lo bastante borracho?. Y la respuesta es: que depende de las células del cerebro. Con cada vaso de licor que tomas acabas con cientos de esas células. Pero eso no importa mucho porque tenemos millones. Primero mueren las de la tristeza, así que estás sonriente. Luego mueren las del silencio y todo lo dices en voz alta, aunque no haya ninguna razón. Pero eso no importa, porque después mueren las de la estupidez y hablas con inteligencia. Y por ultimo las células de los recuerdos. Esas son difíciles de matar".Matt Damon (La leyenda de Bagger Vance)


En un honroso séptimo puesto se ubica:
"No me acuerdo de olvidarte".Guy Pearce (Memento). Brillante frase, que golpea como un mazo, además en uno de los momentos más tensos de esta película de Christopher Nolan

En el décimo lugar va esta joya de “Los Puentes de Madison
Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi... De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... Y tú sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya".Meryl Streep


Personalmente, recuerdo frases aterradoras como cuando, en plena Semana Santa me llevaron a ver una película sobre Jesucristo. Un chico se acerca a Jesús y le hace una pregunta. El hijo de Dios lo mira con sus penetrantes ojos azules y le contesta: “Yes, my boy


Woody Allen nos regala en Manhattan esta línea inolvidable:
"Mi psicoanalista me advirtió que no saliera contigo, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista".
Y en el Oscarizado guión de Annie Hall: "En Beverly Hills no tiran la basura, la convierten en televisión".


Una de las películas de diálogos mas demoledores y repletos de furia es “Full Metal Jacket” de Stanley Kubrick:
Aquí la mitad de las putas son agentes infiltradas del Vietcong, la otra mitad tienen tuberculosis, así que asegúrate de follar con las que tosen".
Y previamente el sargento (interpretado por el inolvidable R. Lee Ermey) le pregunta a un recluta:
- Y tu de donde vienes, raso!!
- Señor, de Texas, señor
- En Texas solo hay bueyes y maricones y usted no tiene cara de buey, lo cual reduce las posibilidades


Billi Wilder , uno de los directores mas citados en la historia del cine escribió , junto a Raymond Chandler, una obra maestra llamada “Double Indemnity” donde el protagonista ( interpretado por Fred Macmurray ) se lamenta:
Yo le gustaba. Podía sentirlo. Del mismo modo que sientes cuando estas en racha con las cartas, con un buen monte de fichas azules y amarillas en medio de la mesa. Solo que no sabia que no era yo el que jugaba con ella. Ella era la que jugaba conmigo, con un mazo de cartas marcadas, y la apuesta no eran fichas azules ni amarillas. Eran dinamita
En cuestión de frases las hay para todos los gustos y aberraciones. Desde aquí propongo ir nutriendo este espacio con las líneas de vuestras películas odiadas o amadas. Ved, primero, y escribid, después!!!

viernes, 25 de julio de 2008

YO SOY OTRO: LA GUERRA INTIMA




Por: José Urbano



"Yo soy otro", ópera prima del caleño Oscar Campo, contiene múltiples referencias. Es una película hipertextual, llena de signos, de atajos, de relaciones insólitas y sin embargo, puede en medio de todo ese collage contar una historia.


Hace algunos años Terry Gilliam aconsejaba a los jóvenes realizadores no pelear con el hecho de contar una anécdota y ponía un ejemplo:
"Supongamos que contratamos a unos mercenarios para viajar en el tiempo. Tienen la misión de encontrar a David Griffith, a Melies, a Porter y demás pioneros del cine. Los agarran y los ponen en celdas, los incomunican. Y deben encontrar a todos los artistas plásticos disponibles y obligarlos a que se tomen el cine”. De esta manera la pantalla del cine se convertiría en un gran lienzo y el cine tomaría un rumbo distinto, no sería un arte de masas.
La paradoja de esta fantasía es que, a pesar de todo, terminamos contando una historia. Entre más se pelea por contar una trama (con inicio, desarrollo y fin), mas se afirma la narración.


Peter Greenaway suele gritar a los cuatro vientos: "El cine no existe porque todas las películas son iguales a Casablanca. El cine es un arte repetitivo que en 100 años de vida aún no ha dado un equivalente a Picasso"

De manera, pues, que el cine se encuentra en la encrucijada: o contar otra vez la misma trama de "Casablanca" o pensar en fragmentarse, romper la narración, recurrir a nuevos significantes.
"Yo soy otro" nos recuerda a todos que el cine ha forjado su historia a punta de robos. Si no fuera por los saqueos a la literatura, a la música, a las artes plásticas, el cine no habría podido construir un lenguaje. Ahora el cine se propone volver a saquear a sus vecinos. Bien sea el lenguaje del video, el clip, la multimedia, la televisión y al ensayo literario.

Pero "Yo soy otro" no solo es un delicioso crossover. Es una obra intelectual, a veces muy calculada, con encuadres impecables. Me atrevo a pensar que sus orígenes son más literarios que cinematográficos. Porque varias películas colombianas han mirado nuestro conflicto interno pero ninguna lo ha hecho desde el género del ensayo literario. Mientras me asaltaban las imágenes era inevitable no pensar en un Orlando Fals Borda, William Ospina o en Arturo Alape. Solo por citar algunos de nuestros ensayistas históricos que fueron mas allá del análisis momentáneo de nuestra violencia.
Aunque hemos tenido maravillosos cronistas-historiadores-violentólogos, nuestros políticos y nuestros periodistas se quedaron en un esquema maniqueo donde es más fácil vender la idea telenovelesca: el problema de Colombia es una guerra entre buenos y malos. Si, por poner un caso, usted ingresa a los foros de los periódicos colombianos se encontrará con la semilla del fascismo, con el germen de la intolerancia absoluta.


Oscar Campo se atreve a realizar una película difícil de clasificar: es un documental con puesta en escena?, un collage hipertextual? un ensayo cinematográfico? una nueva ola latinoamericana? Podrían ser todas las anteriores y más.



EL JUEGO DE LOS ESPEJOS


"Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo."



Así se inicia el cuento " El otro yo" de Mario Benedetti. Allí, el muchacho corriente se enfrentaba al reconocimiento de un doble exacto que, desafortunadamente, se suicida. Benedetti no es el único ni el ultimo en recurrir a la figura del doble. Pensamos en Borges cuando se encuentra en una banca a su doble exacto pero en tiempos y espacios diferentes. En Poe, en Alicia traspasando el espejo…



"Yo soy otro" toma prestada esta figura para contarnos que a diario nos mutamos en otro o en otros. La guerra sin sentido que se libra en Colombia desde hace tiempo tiene su origen en el espejo. José González puede ser un sujeto al levantarse y alguien muy distinto al acostarse. Es increíble como la gente que opina en los foros virtuales se transforma como una balsa al garete, porque existe una lectura emocional de los hechos, mas no hay rigor histórico. Un forista puede ser en la mañana un izquierdista y en la tarde un facho recalcitrante.

Los noticieros, siempre prestos a apelar a la lagrima fácil y a la defensa de las buenas costumbres, se han convertidos en programas ahistóricos. No existe contexto alguno porque las tragedias suceden a tal velocidad que el ritmo de la narración se vería alterado si se explican las raíces de la enfermedad. Además, el jefe (casi siempre un monopolio) se encuentra encima mirando con lupa cualquier desviación del mensaje.

En ese sentido, Oscar Campo ha sido absolutamente consecuente al realizar una película desde el lenguaje académico, desde el discurso de la cátedra universitaria. Es un profesor que realiza video (esta vez da un paso adelante realizando video inflado al cine). En "Yo soy otro" existe una coherencia entre la forma, el tratamiento de la imagen, y los personajes multiplicados, asfixiados en un relato lleno de fracturas. Una película que no es complaciente con el espectador bajo ningún punto. Hay agresión visual, el relato cabalga a contracorriente con lo que el espectador consume a diario. En nuestro tiempos globalizantes, los documentales se convirtieron en algo aséptico, distantes, donde predomina la falsa objetividad del plano general.


Campo se atreve a realizar un contracampo, un ensayo literario de cámara- stylo con la técnica del video clip moderno. Quizá los dos únicos antecedentes en el cine colombiano los encontramos en "Colombian Dream" de Felipe Aljure y "La sombra del caminante" de Ciro Guerra. Lo que en Aljure es un viaje alucinógeno, en Ciro es pura poesía.


UN ASUNTO PÚBLICO


Siendo Oscar Campo un outsider, un bicho raro dentro de la industria audiovisual colombiana, se le plantea el reto de enfrentar su discurso cinematográfico en la pantalla comercial. Por ello, algunas reacciones inmediatas a la proyección:

"Todos nos hemos sentido perseguidos alguna vez en este país: bien sea guerrilla, paramilitares, policía, ejercito o pandillas. Esto nos ha llevado al miedo latente además de albergar en nosotros mismo la semilla del mal"


"Una propuesta clara y coherente de lo que debe ser una película política, lástima que este discurso tan complejo solo le llegue al espectador que ya está en el debate. Lástima que la misma idea no se le brinde de una manera más digerible al gran público."


"Es un "Club de la Pelea" a la caleña y elevada a la cien"

Para leer entrevista a Oscar Campo:  http://ventanadelcine.blogspot.com.co/2009/01/entrevista-oscar-campo.html

viernes, 13 de junio de 2008

La pantera y la Espada: El caso Jhonny Silva


Réquiem por Jhonny Silva Aranguren


El documental “ La Pantera y La Espada, El caso Jhonny Silva A. “, dirigido por José Urbano, de reciente circulación en el circuito audiovisual, se convierte en una pieza polifónica de dignidad humana para rescatar la memoria de los estudiantes, víctimas de crímenes de Estado. Diálogo con la obra de un cinéfilo, cuyo trabajo permite conocer a Jhonny Silva, más allá de los graffitis que vomitan los muros del alma máter y las calles de la calicalentura, frente al autoritarismo cotidiano.


Por Harold Pardey B*


“ El día que la tierra colombiana empiece a vomitar sus muertos, esto quizá pueda cambiar. No los vomitará materialmente, claro, sino en el sentido de que los muertos cuenten. Que vomiten sus muertos para que los vivos no hagan cuenta de que no está pasando nada “. (José Saramago)


I. Sinopsis
El 22 de septiembre de 2005 no hubo clases en la Universidad del Valle. Se había programado una jornada de reflexión en torno al papel de las Universidades públicas en la sociedad, y se encontraba de visita una misión de observadores europeos. En las horas de la tarde se desató una pequeña protesta que más tarde derivó en tragedia. A las 6:38 p.m. Jhonny Silva, estudiante de Química, con 21 años de edad, hijo menor de Wilman y Enerieth, murió asesinado mientras corría a protegerse al edificio de la Rectoría. Esta es su historia.
II. La Reseña Crítica
El tema es la muerte de un estudiante de la Universidad del Valle, en circunstancias confusas donde la Fuerza Pública habría tenido responsabilidad directa. Aunque era fácil caer en la tentación del panfleto político, José Urbano apunta a un tratamiento en el que el aspecto humano tiene tanta o más importancia que la denuncia, que a dos años de ocurridos los hechos tiene el valor de evitar la muy colombiana amnesia ante este tipo de crímenes. Por eso, además de reconstruir los hechos, el director decide reencarnar al estudiante en un actor, que ejerce como una especie de espíritu oficiante que va a estar omnipresente mientras los padres evocan los últimos momentos en que lo vieron con vida. El fallecido tiene una presencia viva, a cuya personalidad taciturna y a su pensativo andar nos vamos acostumbrando. Ese referente crea lazos con el espectador, una cercanía muy útil a la hora de generar interés e identificación con el protagonista. Juan Carlos Gonzáles/El Tiempo
III. El Director
José Urbano, otro hijo más de Caliwood , nació en el barrio El Guabal de este trópico embrujado, y confiesa padecer una cinesífilis crónica de imagen en movimiento, la cual se manifiesta en una compulsiva creatividad en oficios como cineclubista, crítico, orientador de talleres, cineforos, guionista y director de trabajos documentales como Los Duelistas y Magazín Isabelino, falso documental sobre Shakeaspeare. Se siente influenciado por las formas literarias de Fedor Dostoievski, Héctor Abad Faciolince, Arturo Álape, William Ospina, la estética del cine neorrealista, surrealista y la estructura dramática de su maestro Alfred Hitchkook. Plenamente convencido de que la imagen parte de una base literaria, ofrece al público este trabajo autogestionado y solidario, producido desde el bajo presupuesto, pero repleto de intuición, amor y pasión por plasmar un paisaje visual y sonoro en tono “réquiem“, de la atmósfera de incertidumbre que gobierna la Universidad pública actual.
IV. La Entrevista
La Palabra: Este docudrama sobre Jhonny Silva, resulta muy conmovedor por su destino trágico....


José Urbano: A él lo persigue la tragedia desde que nace con un riñón, luego tiene un problema biliar, los médicos se niegan a operarlo, después sobrevive a un combate entre las FARC y el Ejército en la bota caucana. A los dos años le ha pasado de todo, la muerte lo ha perseguido, queda con ese problema del vértigo para toda la vida, de hecho él tiene pesadillas cada vez que oye helicópteros. Con todo y eso termina la primaria, en el ejército le dicen usted no es apto para portar armas, tiene problemas de equilibrio. Entra a la universidad, no puede pasar el deporte formativo, tres veces lo intenta y no puede, sin embargo llega a quinto semestre, está en la mitad de la carrera y un estado intolerante decide matarlo. Allí es donde a mí me conmueve la vida de Jhonny Silva.

¿En algún momento, por el estado de terror en que se vive actualmente, tuvo miedo como realizador porque es un tema que usualmente la gente no se atreve a documentar?


Al principio varios amigos realizadores me decían, José, te metiste en un problema, te pueden matar. Yo sentía que era posible porque si mataron a Jhonny que no hacía nada, mucho más si uno hace un documental, pero era un compromiso que había asumido conmigo mismo. A mí siempre me ha preocupado la memoria, pero no la memoria donde un muerto es una tragedia, y mil muertos son una estadística, como dicen los sociólogos. Jhonny finalmente va ingresar a una lista de la ONU, donde van a decir que tantas muertes hay en Colombia y ahí se pierde. Hay que hacer algo para darle rostro. Lo hago con él, porque es una microhistoria, y en ese sentido soy como hijo del neorrealismo de Víctor Gaviria y de Victorio de Sica, y es cuando la pequeña historia es el trasfondo de la gran historia. Cómo un muerto anónimo como Jhonny involucra a todos los que manejan el poder en el país, Uribe, Iguarán, el gobernador, el alcalde, el rector. Todos tienen que ver con esa muerte tan chiquita, con ese tipo tan anónimo, es importante decirle a la gente que él era un pelado que tenia papá, comía, y se sentía triste, porque en las noticias judiciales se pierde toda esa historia.


Siento que este proyecto ofrece senderos de esperanza, en la batalla de la disputa de sentidos, de argumentar desde el lenguaje audiovisual, y no quedarse en un discurso panfletario sino trascender con otro tipo de propuestas contra hegemónicas. ..


Yo creo que el documental es un arma. Uno observa los trabajos de Michael Moore,
donde él logra a partir de un formato muy sencillo hacer un documental ensayo. Otros
trabajos como La Corporación, Qué comeremos mañana y La pesadilla de Darwin, permiten observar cómo se hacen documentales de alta calidad estética sin perder la denuncia. El camino es hacer un documental donde uno busque el personaje, alcanzando ciertos niveles de poesía y donde siempre se piense la estructura y haya una pieza literaria. Yo siento que la presencia de Jhonny en el documental es como decir este hombre sigue vivo. Hay que retomar a Gabriel García Márquez, cuando dice que las cosas no son como son, sino como las recordamos. Una reconstrucción de un documental es mi lectura de esos hechos, no deja de haber una lectura subjetiva. Ahora pretender ser objetivo como RCN, terminando completamente subjetivo, es un objetivismo mentiroso, es mejor ser subjetivo de entrada y sin pena.
Para ver el documental completo:
La Pantera y la espada: El caso Jhonny Silva from Ventana Indiscreta on Vimeo.

FICHA TECNICADirección : Josè Urbano
Guion Literario: Kevin Garcia, Carlos Rodriguez y Josè Urbano
Càmara : Ariel Sapuy
Edicion: Ariel Sapuy y Alberto Tabares
Producción de Campo: Orlando Salazar
Producciòn General: Comisión de la Verdad , Ventana Indiscreta y Castaño Producciones
Actuaciòn Principal: Alberto Loaiza
Mùsica Incidental: Carolina Cuenca
Canciones originales: 30 Centimetros y Zona Marginal
Duracion : 51 minutos
Tomado de: http://lapalabra.univalle.edu.co/
*Comunicador Social egresado de la Universidad del Valle.

martes, 10 de junio de 2008

A partir de Julio de 2008





















Sucedio un dia de los Inocentes...





Aquel día de los inocentes de 1895 los hermanos Louis y Auguste Lumière realizaron la primera exhibición pública de un aparato definido por ellos como una “máquina para obtener y proyectar pruebas cronofotográficas”. Durante el mismo año, habían realizado dos proyecciones privadas de sus películas (en la Sociedad Francesa de Fomento a la Industria Nacional, en Marzo, y en el Congreso Francés de Fotografía, en Junio).
Pero la función programada para el 28 de Diciembre era otra cosa. El sitio elegido: el Gran Café del Boulevard de los Capuchinos, de París. Ese día, maravilloso y lleno de luz, nació el rito social del cine. Los 33 espectadores, que pagaron un franco por ver la novedad, se convirtieron en los primeros cinéfilos de la historia.
Louis, dos años menor que Auguste, pregonó desde un principio que el cine sería un “invento pasajero, que no tiene futuro”. Para fortuna de la humanidad, la profecía no se cumplió. Desde entonces se inventaron muchos juguetes que, más que reemplazarlo, lo innovaron.
El cine se hizo luz e inició un largo recorrido para definirse como arte. Nació debiéndole a cada arte una vela, tratando de construir un lenguaje propio, un conjunto de códigos que le diera identidad. Su inmediato antecedente era la fotografía. Solo que con el cine nacía el misterio del movimiento.

Y fue definido como “El séptimo arte” porque allí se encuentran reunidos los otros seis. El lenguaje cinematográfico es una sucesión de robos: al teatro le robó la dramaturgia y la dirección de actores, a la música la banda sonora, a la fotografía la luz, a la arquitectura la noción de estructura, a las artes plásticas los decorados, a la literatura el guión.

De ahí, que haberse convertido en sitio de encuentro de las demás artes le da un carácter de arte integral. Un director de cine no solo debe tener la sensibilidad del poeta y formación en dramaturgia sino algo de gerente para coordinar toda una tropa bajo su mando. Una buena película es la que saca provecho de todos esos “robos” y los combina de tal manera que cuenta una historia que a su vez conmueva y haga reflexionar al espectador.
“Quiero pensar en lo específicamente cinematográfico- se preguntaba Stanley Kubrick- en aquello que el cine no le ha usurpado a nadie” . Acto seguido se respondía a si mismo: “El montaje” .
El montaje entendido como la manera como el director arma el rompecabezas y dota a la historia de vida propia. Muchas películas con planteamientos interesantes han muerto en el montaje, así como otras se han salvado allí.
La anécdota que mejor lo ilustra es la de “Psicosis” (1961). Hitchcock se había impuesto el reto de realizar una película de terror en blanco y negro. Sabía que en ese género el director cuenta con el elemento grotesco del color de la sangre. La escena de la ducha, donde el psicópata acuchilla a la dama, era el elemento central de la trama. La junta de censura encontró la escena demasiado violenta y dio la orden perentoria de mutilarla. Para Hitchcock, mutilar la escena era prácticamente eliminar la película en su totalidad entonces los convenció de mutilarle solo los planos violentos, dejando los que sugirieran el ataque. Se fue a la sala de montaje y nada mas cambio el orden de los planos sin eliminar ninguno, agregándole unos violines chillones como banda sonora. Los censores quedaron satisfechos.

lunes, 9 de junio de 2008

Sucedió un 4 de Marzo....


Algunos cinéfilos son filatélicos y fetichistas. Pueden comprar el bigote de Chaplin o los cucos de Marilyn por una cifra astronómica. Otros son necrófilos y onomásticos. Cuantos años cumpliría Truffaut si ese maligno cáncer no le hubiera acabado su noche americana? , Cuando es el cumpleaños del indiscreto Hitchcock?.
El necrófilo mayor era, de lejos, Andrés Caicedo. Nunca un cinéfilo tuvo tantos admiradores y detractores a la vez. Frente a su obra y personalidad no existen medias tintas. Se le ama con la devoción del mito o se le rebaja a la categoría de “sobrevalorado”.
“Sus textos son pura redacción y nada mas”- escribe un periodista caleño en la Revista Cambio. “Dejémonos de Caicedismos”- grita un intelectual paisa.

Cuenta la leyenda que un día Andrés se encontró, de sopetón, con un escritor con quien existía bronca mutua. El escritor enemigo, tartamudo también, le increpa:
- El pro-ble-ma tu-yo es que no te-nés mé-to-do

A lo que Andrés contesta con aire cicuta:
- El pro-ble-ma tu-yo es que no te-nés ta-len-to

Vivió con una película en la cabeza, con el teatro en la sangre y la literatura en el corazón. La música la llevaba en el alma. Escribió, de manera compulsiva, la mejor critica de cine de su generación. Su personalidad mamotrética lo empujó a emprender proyectos utópicos (intentar ver todo el cine filmado hasta ese momento dado que es un arte tan joven), proyectos industriales (viajar a Hollywood a venderle guiones a Roger Corman) y proyectos editoriales (dirigir una revista gordísima con poquísima pauta publicitaria y llegar al numero 5).

El próximo 4 de Marzo se cumple un año más de su despedida por suicidio. Puede que al fenómeno Caicedo se le valore más allá de sus logros. Por lo que es necesario enmarcar su vida en un contexto específico. A finales de los 60 y comienzos de los 70 Cali era un pueblo grande, “un garaje con obispos” , para utilizar la expresión de Enrique Buenaventura.
Andrés fue capaz de establecer contacto epistolar con varios intelectuales del mundo y estar al tanto de la movida literaria y cinematográfica, en un momento en que lo global estaba lejos de inventarse.
Esa universalidad la aplicó en los escritos, repletos de fobias y amores. “De la critica me gusta lo audaz, lo maleducado”. “Todo gusto personal es una aberración” .

Arbitrarias y prejuiciadas, sus criticas de cine contienen la pasión del cinéfilo puro y la erudición del lector voraz, el desmadre del jovencito y la frialdad del viejo precoz.

Andrés introdujo un neologismo en la jerga médica al que nos acogemos gustosos: Cinesífilis: enfermedad terminal que suele aparecer en espectadores solitarios y cuyo único tratamiento consiste en dosis semanales de películas. De lo contrario el paciente muere de melancolía.