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domingo, 16 de agosto de 2015

El inicio demoledor de la pelicula CALVARY



CALVARY, película irlandesa dirigida por John Michael McDonagh, es irónica y patafísica. Todos juegan a la perversión, el guión no los retoca, los muestra en su desnudez mental. Ningún personaje juega a la diplomacia (o a su prima hermana, la hipocresía). Y en medio del manicomio, se encuentra el sacerdote (un inmenso Brendan Gleeson) el único personaje con sentido común. Su inicio es asi:

En el confesionario. PP de sacerdote. Nunca vemos al feligrés que le dice:
-          Probé semen por primera vez a los siete años.
(Silencio del confesor.)
-          ¿No tiene nada que decir?
Sacerdote: Como primer comentario, es asombroso.
Feligrés: ¿Está siendo irónico?
Sacerdote: Perdón. Comencemos de nuevo. ¿Qué es lo que me quieres decir? Estoy aquí para escuchar, lo que me quieras decir.
Feligrés: Me violó un cura cuando yo tenía siete años. Oral y analmente, como dicen en los informes legales. Continuó durante cinco años; día por medio durante cinco años. Sangré mucho, como puede imaginarse. Sangré muchísimo.
Sacerdote: ¿Has hablado de esto con alguien?
Feligrés: ¡Estoy hablando con usted, ahora!
Sacerdote: Quiero decir, ¿has buscado ayuda profesional?
Feligrés: ¿Para qué? ¿Para aprender a sobrellevarlo? ¿Para vivir con ello? Tal vez no quiera sobrellevarlo. Tal vez no quiera vivir con ello.
Sacerdote: ¿Hiciste alguna denuncia?¿Brindaste algún testimonio?
Feligrés: El hombre se murió.
Sacerdote: No sé qué decirte. No tengo respuesta para ti, lo siento.
Feligrés: ¿De qué serviría que estuviese vivo? ¿Qué sentido tendría matar al hijo de puta? No sería noticia. No tiene sentido matar a un cura malo. ¿Matar a uno bueno? ¡Eso sería noticia! No sabrían qué hacer con la noticia. Lo voy a matar a usted, padre. ¡Lo voy a matar porque usted no ha hecho nada malo! Lo mataré porque usted es inocente. Pero no ahora. Le daré tiempo para que ponga sus cosas en orden. Y haga las paces con Dios. Digamos que el domingo de la otra semana. Lo iré a buscar a la playa, cerca del agua. ¿Matar a un cura el domingo? Estará muy bueno. ¿No tiene nada que decirme, padre?
Sacerdote: Ahora no. Pero estoy seguro que se me ocurrirá algo antes del domingo.