lunes, 16 de noviembre de 2009

No llegó Oliver Stone, ni Chomsky pero la paz no se rinde

Los cinéfilos empedernidos madrugamos al aula máxima de la Universidad Santiago de Cali para hablar con Stone. Llegamos armados de preguntas:
Es cierto, como lo sugiere un reciente video divulgado en internet, que a JFK le disparó su propio guardaespaldas?. Hay luz al final del túnel en Palestina?. Es Obama una esperanza o un producto de marketing?
Y armados de películas:
Maestro ahí le dejo mi documental. Podría leer mi guión?. Ha visto cine colombiano? Pero Oliver no llegó. Su lugar lo ocupaba Lisandro Duque , director de la bella cinta“Los niños Invisibles”. Tampoco arribó Chomsky. Pero ubicamos a Iván Cepeda, autor de “A las puertas del Ubérrimo”, libro imprescindible para entender la Colombia contemporánea. Ni Calle 13, pero igual mandaron la camiseta. Ni Galeano, en su reemplazo fue grato escuchar a Jorge Enrique Botero:
A medida que los grandes medios son devorados por los monopolios económicos, se hace importante apoderarse de la comunicación alternativa”- dijo Botero en la rueda de prensa inicial.
El caso de Botero es ilustrativo pues ha transitado la gran prensa para llegar al documental independiente, marginal.
- Lo más importante que le sucedió a Latinoamérica en materia de comunicación fue la creación de Telesur- agregó
Estuvo la negrona Piedad Córdoba quien se fajó un discurso antológico. “Nos negamos a aceptar que Colombia se convierta en el Caín de Suramérica”. Un discurso donde combinó todas las formas de humor, pasión, sensibilidad, humanismo y sentido común.
Lo mejor: un encuentro organizado por unos chicos que apenas nacían cuando el Palacio de Justicia era aniquilado. Los pibes impulsan una papeleta que simplemente se hace una pregunta con dos opciones:
Para solucionar el conflicto social y armado, cree usted que la mejor opción es?
Solución política…
Uso de la fuerza militar..

Como en Fuenteovejuna, todos a una. Campesinos, cinéfilos, estudiantes, indios, mestizos, mulatos, periodistas, carretilleros, profes…todos dijeron como aquel niño de “La vendedora de Rosas”:
Pa'qué zapatos si no hay casa?.