lunes, 20 de febrero de 2012
APAPORIS , o el rio de los sueños olvidados
domingo, 15 de enero de 2012
"La vida es un plano secuencia" Entrevista con Juan José Campanella
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| Fotografías y entrevista : José Urbano |
Ambos retratan, desde ángulos diferentes, el nacimiento del fascismo. Haneke en Austria y Campanella en Argentina. Los dos hacen cine político sin demagogia y con un sentido del cine al mejor estilo clásico. Aunque Campanella , por sus orígenes italianos, es un romántico empedernido. “Acertaste- dice mientras sonríe-, admito la influencia de toda la literatura romántica existente, en especial ese libro monumental de Gabo “El amor en los tiempos del cólera”. Cuando ingresé a estudiar cine en Nueva York, conocí libros que en Argentina no me había dado a la tarea de leer porque estaba muy chico o por la dictadura. Y también una película que me marcó profundamente como “Nos habíamos amado tanto” de EttoreScola”
Juan José Campanella ha venido al XII Festival de cine de Santa Fe de Antioquia acompañado de toda su familia. Es su primera vez en Colombia y, como buen cineasta, es buen observador. Le deslumbra la belleza de la ciudad. “Me gustan más los festivales chicos donde hay contacto y diálogo. Los Festivales de alfombra roja crean una distancia enorme entre los artistas y la gente”
Ha sido una semana intensa, llena de entrevistas, cámaras y fotografías. Campanella los torea a todos con una amabilidad a prueba de balas. “El Premio Oscar ha incrementado el número de entrevistas”- dice con la modestia propia de quien ha dirigido películas tan humanas como “El Hijo de la novia”, “La luna de Avellaneda” y “El mismo amor, la misma lluvia”
Luego de estudiar cine usted se enfrenta a una película tan extraña como “El niño que gritó puta” y a otra en inglés como “Ni el tiro del Final”…
Bueno “El niño que gritó puta” yo la quiero mucho pero no tiene mi voz, es decir, era enfrentarme a mi primera película sin mucha experiencia y vale como un intento. “Ni el tiro del final” estaba basada en el escritor argentino José Pablo Feinmann. Ésta última me dejó una fobia inmensa de trabajar en Hollywood. Luego de este periodo caí en una profunda depresión de la cual me sacó el cine argentino.
Usted estudia cine en Los Estados Unidos. Se inicia allá y luego vuelve a trabajar en las entrañas del monstruo en series de televisión (La ley y el orden , el Dr. House, entre otras )…
No, lo de la televisión estuvo siempre. De eso he vivido y además estoy agradecido porque me brindó la posibilidad de trabajar con grandes actores, también me dio oficio y disciplina. Además creo que las serie televisivas norteamericanas se encuentran a años luz del cine americano. En las series se trabajan mejor los guiones, se busca sorprender, se busca humanidad, hay un exaltamiento del buen diálogo. En el cine americano de hoy, hay un desprecio al diálogo y a la sorpresa. Lo peor es la comedia que se hace hoy. Después de un periodo deslumbrante con Billy Wilder, Lubitsch, Capra, hasta los tres chiflados. Conocen ustedes a los tres chiflados?
Claro, yo por ejemplo, me crié viendo a los tres chiflados…
Me sorprende porque en Italia y España no los conocen. Considerar que una película de Jennifer Aniston es mediocre es hacerle una alabanza. Son realmente una basura. No despiertan ni una sonrisa y no entiendo la mente que las produce.
Al igual que Fernando Trueba, usted tiene una añoranza por el Hollywood clásico ahora que menciona a Wilder y Lubitsch…
Es cierto, aunque hay que mencionar también a Frank Capra con una de mis películas favoritas como es “Que bello es vivir”. Me parece que la década prodigiosa del cine americano es la década del 70. Y por otra parte la comedia italiana a la que quiero mucho y me dio las bases para escribir los guiones que escribo. Es mi voz.
Una vez, ganado el premio Oscar, que le falta al cine latinoamericano?
Eso tan lindo que ha logrado la música y la literatura no lo ha logrado el cine latinoamericano. Se habla mucho de la unidad latinoamericana pero no es más que un intercambio de autopartes. Nuestros líderes no tienen mucho aprecio por el cine. Yo en Argentina, salí de la secundaria con un montón de información sobre los fenicios y sin saber nada de los colombianos. Mientras la educación le brinde más importancia al imperio romano que a los vecinos, nuestra unión y nuestro conocimiento de amigos será un fracaso.
“El secreto de sus ojos” es una de las películas políticas más radicales que se han realizado en los últimos años, sin tocar directamente el tema de la dictadura…
Tanto el libro como la película se inician en el gobierno democrático de Isabel Perón. En Argentina, ahora hay una reescritura de la historia. Los chicos creen que la barbarie empezó con los militares. Creen que solo un gobierno militar es capaz de la persecución política. Esto no es así. Esto empezó con los gobiernos democráticos, prácticamente te diría que desde el 26 de Mayo de 1810. La democracia nunca ha sido garantía en Latinoamérica de respeto al opositor.
No hemos hablado de “Casablanca” de Michael Curtiz..
Acertaste de nuevo. Mi modelo en “El secreto de sus ojos” fue “Casablanca” en el sentido de que tiene como contexto la II Guerra Mundial pero no es una película sobre la guerra. Y en mi película nos enfrentamos al asunto del balance: hasta qué punto queríamos mostrar el tema político. Si vamos más allá en lo político vamos a querer saber más y nos vamos a quedar en las matanzas. El dilema era entonces: ni poco porque la gente se quedaría despistada, ni demasiado para que despertara la necesidad de saber más aún.
Bueno, no quiero terminar sin hablar del famoso plano secuencia de “El secreto de sus ojos”, la escena más maravillosa de toda su filmografía…
De hecho, le mostré al equipo técnico “La soga” de Hitchcock y le dije: “eso es justo lo que no haremos”. No quería encadenar las escenas tomando el cofre o la espalda de un actor como lo hizo Hitchcock. Me encanta el plano secuencia porque hace que el espectador se sienta allí mismo, que se encuentre adentro de la película. La vida es un plano secuencia. Entonces la filmamos con unos medios limitadísimos. No tenía más que 150 extras y tres días para filmarlo. Si lo hubiese filmado de la manera convencional podría haber llevado dos meses.
El espectador se siente en medio de la escena como si estuviese correteando a este tipo por todo el estadio. Finalmente, son 8 tomas distintas que están unidas de una manera imperceptible.
viernes, 16 de diciembre de 2011
LAS MEJORES PELICULAS DEL AÑO: ÁRBOLES, PANES Y MELANCOLIA

ENTRE LABORES de Didier Erazo http://vimeo.com/33826745sábado, 26 de noviembre de 2011
La pelicula del año : El árbol de la vida
Explícamelo, si tanto sabes.
¿Quién fijó sus dimensiones, si lo sabes,
o quién extendió sobre ella el cordel?
¿Sobre qué se apoyan sus pilares?"
jueves, 13 de octubre de 2011
Andrés Caicedo: Sesenta años no es nada!!!
Que Andrés Caicedo llegara a los 60 años nadie se lo cree, ni él mismo. Vivió rápido, murió joven, dejando un reguero de leyendas. Me pregunto si en el infierno habrá un patio dedicado exclusivamente a los escritores suicidas. De que hablarán Alfonsina Storni y Andrés Caicedo? Hemingway y Pizarnik? Se toleran aunque sea? Muchas neurosis juntas en un patio tan pequeño?Me asombra la cantidad de documentales que ha inspirado. Cuando uno cree que se los ha visto todos aparece un tipo en Corea del Norte al que se le atravesó una edición pirata de calidad de El Atravesado y decidió filmar un homenaje. Incluso, la corporacion de turismo debería incluir en sus test de "Porqué visita usted a Cali?", el ítem "Para conocer la ciudad de Andrés"
Como un tributo, va este exquisito documental de Oscar Campo titulado Un Ángel del Pantano: ( para ampliar información véase: http://ventanadelcine.blogspot.com/2008/06/sucedi-un-4-de-marzo.html)
EL ANGEL DEL PANTANO. OSCAR CAMPO. 1997. from OSCAR CAMPO on Vimeo.
sábado, 10 de septiembre de 2011
Medianoche en Paris: Un Yanqui en la corte del Rey Picasso

Me parece que el punto de partida de la película MEDIANOCHE EN PARIS es la novela “Un yanqui en la corte del Rey Arturo” de Mark Twain (podéis bajarla aquí ). No en vano el personaje principal, interpretado por Owen Wilson, lo dice a viva voz : “Toda la literatura moderna proviene de Mark Twain”.
“Un Yanqui…” cuenta la sencilla aventura de un tipo que, en medio de una gresca, recibe un porrazo en la cabeza y despierta en un camino que no reconoce. Pronto se topa con un caballero “vestido con una antigua armadura de hierro”. El pobre yanqui se encuentra en pleno camino a Camelot en el siglo VI. Tanto Twain como Woody Allen evaden la molestia de explicar sus viajes en el tiempo. La cosa puede suceder como un hechizo, algo puramente mágico. No pretenden hacer ciencia ficción. Apelan a la nostalgia y se instalan en el sitio. Tanto la Camelot de Twain como la Paris de Allen son estampas que solo existen en sus cabezas. Ambas son ciudades de fantasía.
II
Usualmente se le reprocha a Woody Allen que rebobine tanto sus ideas. Pero el hombre simplemente busca la película total, sus ideas se alimentan y retroalimentan . Son tautologías. Los personajes se explican entre sí. No existen más allá de su propio universo idílico. Y el idilio es quizás el primer sello de fábrica del Cine de Woody Allen. Agárrese cualquiera de sus filmes, de cualquier época, y podrá pescarse ese ensimismamiento Allenieano. En El dormilón un nerd se despierta dos siglos mas tarde en medio de un futuro que no entiende, en Zelig un narizón tiene el don de la ubicuidad, en la rosa purpura del cairo el actor atraviesa la pantalla y vive un affaire con una grupie, en Edipo reprimido, el mago desaparece a la horrorosa mamá… y así.
Y el otro sello de fábrica en el fetichismo. El hombre se crió en la década del 40 cuando el cine negro y los musicales pululaban en las carteleras neoyorkinas. Conoció el mundo a través del cine primero, de la literatura después. Entonces el jazz lo inundaba todo. Pasó más tiempo en el cine que en la calle, mas horas encerrado en su cuarto leyendo que jugando en los patios. Woody Allen vive en la burbuja del arte desde que nació es por ello que sus películas suelen ser cotidianas pero descabelladas. A su modo, realiza realismo mágico . No es el realismo mágico una forma de narrar lo maravilloso de la manera más natural?. Por supuesto que Woody Allen es el prototipo de intelectual burgués - acomodado y desde allí escruta el mundo. Pero sus historias son universales. Por ello ha establecido Vasos comunicantes con directores como Bergman y Fellini.


