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lunes, 20 de febrero de 2012

APAPORIS , o el rio de los sueños olvidados

Un documental colombiano inspirado en el libro “El Rio” de un escritor canadiense? Wade Davis, apodado “el Indiana Jones verdadero” recorre en 620 páginas la travesía del maestro Evans Shultes y la suya propia. Es un narrador nato, con un sentido de la crónica y del periodismo literario muy raro en un biólogo.  Si bien el texto arranca en la Sierra Nevada de Santa Marta, viaja al exterminio de los indígenas norteamericanos para volver a la Amazonía, es el viaje literario el que nos atrapa, es la sazón de las palabras la que nos agarra. Davis no se las da de erudito, aunque lo es. Conoce el peyote y el yagé mejor que cualquier William Burroughs . “El Rio” recuerda a aquellos cronistas de Indias para los cuales cada animal y cada planta se convertían en apariciones mágicas.  Un mundo donde las cosas adquieren otra dimensión más allá de los sentidos.
II
Si Toño Dorado hubiese nacido en Los Ángeles se llamaría Tony Goldwing y a lo mejor filmaría comedias románticas. Con su familia ha conformado una rara empresa (de esas que solo se dan en el cine) que ha hecho posible el documental “Apaporis, secretos de la selva”. No es una adaptación a rajatabla de “El Rio” y ahí radica su belleza. Las mejores adaptaciones, inspiradas en la literatura, no son más que reescrituras del texto original.  Por eso la primera impresión que deja “Apaporis” es la de haber sido filmada por un lector apasionado.  Como en el libro conviven varias películas juntas, Dorado se inclina por la parte mejor condimentada: la del rio Apaporis que nace por los lados de San Vicente del Caguán  para caer al Caquetá, en unos 800 kilómetros de recorrido.
La mirada de Toño no es la de un Jacques Cousteau, por decirlo. Es más bien la mirada del citadino lego. Lo que le falta de biólogo le sobra en poesía y montaje. A partir de la sorpresa del realizador construimos nuestro propio asombro. Entonces el espectador se siente en la mitad de la selva. Con los sonidos puros y las imágenes puras. Y vivimos un poco lo que pudo haber vivido el cronista de Indias al mirar esta surrealidad . Y es que lo real maravilloso de “Apaporis va mas allá del cliché publicitario con el que se identifica al boom de la literatura latinoamericana. Hasta al cartesiano más recalcitrante, le produce hipo  ver la resurrección de un pájaro al que habíamos visto estirar la pata.  No existe nadie tan solidario como un documentalista: Desde Lumiére hasta Michael Moore (pasando por Flaherty) los no ficcionarios nos comparten imágenes, sensaciones y suspiros del mundo y de nuestros semejantes.
Toño Dorado ha realizado algo similar al alemán Werner Herzog quien el año pasado se internó en la cueva Chauvet  para mostrarnos las hermosas pinturas rupestres del paleolítico. Tanto “Apaporis” como “La cueva de los sueños olvidados” nos meten en la máquina del tiempo para hablar de nuestros orígenes, de aquello de lo que estamos hechos, del mismo material de los sueños.

viernes, 13 de junio de 2008

La pantera y la Espada: El caso Jhonny Silva


Réquiem por Jhonny Silva Aranguren


El documental “ La Pantera y La Espada, El caso Jhonny Silva A. “, dirigido por José Urbano, de reciente circulación en el circuito audiovisual, se convierte en una pieza polifónica de dignidad humana para rescatar la memoria de los estudiantes, víctimas de crímenes de Estado. Diálogo con la obra de un cinéfilo, cuyo trabajo permite conocer a Jhonny Silva, más allá de los graffitis que vomitan los muros del alma máter y las calles de la calicalentura, frente al autoritarismo cotidiano.


Por Harold Pardey B*


“ El día que la tierra colombiana empiece a vomitar sus muertos, esto quizá pueda cambiar. No los vomitará materialmente, claro, sino en el sentido de que los muertos cuenten. Que vomiten sus muertos para que los vivos no hagan cuenta de que no está pasando nada “. (José Saramago)


I. Sinopsis
El 22 de septiembre de 2005 no hubo clases en la Universidad del Valle. Se había programado una jornada de reflexión en torno al papel de las Universidades públicas en la sociedad, y se encontraba de visita una misión de observadores europeos. En las horas de la tarde se desató una pequeña protesta que más tarde derivó en tragedia. A las 6:38 p.m. Jhonny Silva, estudiante de Química, con 21 años de edad, hijo menor de Wilman y Enerieth, murió asesinado mientras corría a protegerse al edificio de la Rectoría. Esta es su historia.
II. La Reseña Crítica
El tema es la muerte de un estudiante de la Universidad del Valle, en circunstancias confusas donde la Fuerza Pública habría tenido responsabilidad directa. Aunque era fácil caer en la tentación del panfleto político, José Urbano apunta a un tratamiento en el que el aspecto humano tiene tanta o más importancia que la denuncia, que a dos años de ocurridos los hechos tiene el valor de evitar la muy colombiana amnesia ante este tipo de crímenes. Por eso, además de reconstruir los hechos, el director decide reencarnar al estudiante en un actor, que ejerce como una especie de espíritu oficiante que va a estar omnipresente mientras los padres evocan los últimos momentos en que lo vieron con vida. El fallecido tiene una presencia viva, a cuya personalidad taciturna y a su pensativo andar nos vamos acostumbrando. Ese referente crea lazos con el espectador, una cercanía muy útil a la hora de generar interés e identificación con el protagonista. Juan Carlos Gonzáles/El Tiempo
III. El Director
José Urbano, otro hijo más de Caliwood , nació en el barrio El Guabal de este trópico embrujado, y confiesa padecer una cinesífilis crónica de imagen en movimiento, la cual se manifiesta en una compulsiva creatividad en oficios como cineclubista, crítico, orientador de talleres, cineforos, guionista y director de trabajos documentales como Los Duelistas y Magazín Isabelino, falso documental sobre Shakeaspeare. Se siente influenciado por las formas literarias de Fedor Dostoievski, Héctor Abad Faciolince, Arturo Álape, William Ospina, la estética del cine neorrealista, surrealista y la estructura dramática de su maestro Alfred Hitchkook. Plenamente convencido de que la imagen parte de una base literaria, ofrece al público este trabajo autogestionado y solidario, producido desde el bajo presupuesto, pero repleto de intuición, amor y pasión por plasmar un paisaje visual y sonoro en tono “réquiem“, de la atmósfera de incertidumbre que gobierna la Universidad pública actual.
IV. La Entrevista
La Palabra: Este docudrama sobre Jhonny Silva, resulta muy conmovedor por su destino trágico....


José Urbano: A él lo persigue la tragedia desde que nace con un riñón, luego tiene un problema biliar, los médicos se niegan a operarlo, después sobrevive a un combate entre las FARC y el Ejército en la bota caucana. A los dos años le ha pasado de todo, la muerte lo ha perseguido, queda con ese problema del vértigo para toda la vida, de hecho él tiene pesadillas cada vez que oye helicópteros. Con todo y eso termina la primaria, en el ejército le dicen usted no es apto para portar armas, tiene problemas de equilibrio. Entra a la universidad, no puede pasar el deporte formativo, tres veces lo intenta y no puede, sin embargo llega a quinto semestre, está en la mitad de la carrera y un estado intolerante decide matarlo. Allí es donde a mí me conmueve la vida de Jhonny Silva.

¿En algún momento, por el estado de terror en que se vive actualmente, tuvo miedo como realizador porque es un tema que usualmente la gente no se atreve a documentar?


Al principio varios amigos realizadores me decían, José, te metiste en un problema, te pueden matar. Yo sentía que era posible porque si mataron a Jhonny que no hacía nada, mucho más si uno hace un documental, pero era un compromiso que había asumido conmigo mismo. A mí siempre me ha preocupado la memoria, pero no la memoria donde un muerto es una tragedia, y mil muertos son una estadística, como dicen los sociólogos. Jhonny finalmente va ingresar a una lista de la ONU, donde van a decir que tantas muertes hay en Colombia y ahí se pierde. Hay que hacer algo para darle rostro. Lo hago con él, porque es una microhistoria, y en ese sentido soy como hijo del neorrealismo de Víctor Gaviria y de Victorio de Sica, y es cuando la pequeña historia es el trasfondo de la gran historia. Cómo un muerto anónimo como Jhonny involucra a todos los que manejan el poder en el país, Uribe, Iguarán, el gobernador, el alcalde, el rector. Todos tienen que ver con esa muerte tan chiquita, con ese tipo tan anónimo, es importante decirle a la gente que él era un pelado que tenia papá, comía, y se sentía triste, porque en las noticias judiciales se pierde toda esa historia.


Siento que este proyecto ofrece senderos de esperanza, en la batalla de la disputa de sentidos, de argumentar desde el lenguaje audiovisual, y no quedarse en un discurso panfletario sino trascender con otro tipo de propuestas contra hegemónicas. ..


Yo creo que el documental es un arma. Uno observa los trabajos de Michael Moore,
donde él logra a partir de un formato muy sencillo hacer un documental ensayo. Otros
trabajos como La Corporación, Qué comeremos mañana y La pesadilla de Darwin, permiten observar cómo se hacen documentales de alta calidad estética sin perder la denuncia. El camino es hacer un documental donde uno busque el personaje, alcanzando ciertos niveles de poesía y donde siempre se piense la estructura y haya una pieza literaria. Yo siento que la presencia de Jhonny en el documental es como decir este hombre sigue vivo. Hay que retomar a Gabriel García Márquez, cuando dice que las cosas no son como son, sino como las recordamos. Una reconstrucción de un documental es mi lectura de esos hechos, no deja de haber una lectura subjetiva. Ahora pretender ser objetivo como RCN, terminando completamente subjetivo, es un objetivismo mentiroso, es mejor ser subjetivo de entrada y sin pena.
Para ver el documental completo:
La Pantera y la espada: El caso Jhonny Silva from Ventana Indiscreta on Vimeo.

FICHA TECNICADirección : Josè Urbano
Guion Literario: Kevin Garcia, Carlos Rodriguez y Josè Urbano
Càmara : Ariel Sapuy
Edicion: Ariel Sapuy y Alberto Tabares
Producción de Campo: Orlando Salazar
Producciòn General: Comisión de la Verdad , Ventana Indiscreta y Castaño Producciones
Actuaciòn Principal: Alberto Loaiza
Mùsica Incidental: Carolina Cuenca
Canciones originales: 30 Centimetros y Zona Marginal
Duracion : 51 minutos
Tomado de: http://lapalabra.univalle.edu.co/
*Comunicador Social egresado de la Universidad del Valle.