martes, 5 de diciembre de 2023

HOJAS DE OTOÑO: El amargo arrabal de Kaurismaki

 

El cine de Aki Kaurismaki está hecho de guiños. A Bresson, a Godard , a Carlitos Gardel y a su parcero, Jim Jarmusch. Tiene ese aroma de la comedia inocente de los años cincuenta, tipo “Algo para recordar de Leo McCarey. Aunque en Kaurismaki no hay glamur, ni tampoco más estrellas que en el cielo. Son obreros de la fría Helsinki.

Alguna vez Jarmusch decía que los guionistas se quiebran la cabeza poniendo a sus personajes a decir cosas inteligentes en las conversaciones cinematográficas, cuando la gente, en las conversaciones reales, hablan banalidades.

De ahí, los tiempos muertos. Ese silencio de dos personajes que están frente a frente totalmente inexpresivos. Sin un gesto de nada, ni de amor, ni de rabia.

Kaurismaki en la era del cine mudo, habría sido despedido fulminantemente. Sus actores están en las antípodas de la expresividad del periodo anterior a 1927. ¿Y el entorno de los personajes cuál es? Atemporal? ¿No hay un TV? Netflix? Para que no nos desbaratemos, el maestro pone una radio vieja a darnos noticias de la guerra Ucrania-Rusa. Un almanaque nos ubica en el año 2024.

Siempre me da frio en las películas de Kaurismaki. No en vano dirigió una de mis adaptaciones favoritas de “Crimen y Castigo” (una novela que siempre me dio frio)

Ken Loach en Helsinki? No. Los proletarios de Kaurismaki no tiran línea. Viven en soledad, con el sueldo mínimo y toman traguito: “Tomo alcohol porque estoy deprimido, y estoy deprimido porque tomo alcohol” – confiesa el obrero, y no es una queja, es un aforismo en medio del hielo. Y hablan suave, como si estuvieran hablando consigo mismos, el otro no es más que una proyección.

Y los colores? Esas paredes peladas pintadas de verde en el caso de la chica y lúgubres en el caso de los hombres. La chica obrera no pierde la esperanza de un amor furtivo. Kaurismaki se encarga de vestirla de rojo y verde. El pobre hombre siempre está de gris.

Al igual que Wong Kar-wai , Kaurismaki se identifica con el tango, con la melancolía del bandoneón. Aquí les dejo a Carlitos Gardel, al que tanto ama el maestro de Helsinki.

https://www.youtube.com/watch?v=b7IyMnGp2K4



No hay comentarios: