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jueves, 14 de agosto de 2025

YA INICIAMOS, EL CINE EN EL TEATRO SAN FERNANDO

 


El caleño dice: “Oiga, Vea” que es la base audiovisual del cine.

Los espectadores han conversado con los directores. Admiraron en “Tacones” una ciudad que ya no existe.

Admiraron al pianista pastuso Eddie Martinez. Eddie ha tocado con los duros de la salsa, con los tesos del jazz y le alcanzó la vida para meterle mano a James Bond, (al servicio de su majestad, el piano).

                           
Se asombraron con las nuevas narrativas de “Dopamina” . La realizadora cumple el vaticinio de Truffaut cuando en la década del 60 anunciaba: "la película del mañana será un acto de amor".
Y los más jóvenes, fueron a descubrir la figura inmensa de Estanislao Zuleta, nuestro gran pensador, filósofo, psicoanalista, literato.

Seguiremos en lo que queda de Agosto y Septiembre que ya llega.



Aquí, puede descargar la nueva programación completa:

https://www.mediafire.com/file/4zm6vwj6ibes110/teatro+san+fernando+agosto+sep.docx/file

lunes, 14 de julio de 2025

CIne Club San Fernando. Inicia labores

 


CALI: UN SUEÑO ATRAVESADO POR EL CINE

Un recuento histórico al vuelo nos recuerda que Cali ha sido tierra de pioneros. Aquí se escribió la primera crítica de cine, se filmó la primera película de ficción, la primera antimperialista,  la primera sonora. Son muchas primeras veces para una ciudad que llegando a la década del sesenta aún no coronaba el millón de habitantes.

El historiador curioso puede mirar “El diario del Pacífico” y “El Ferrocarril” dos periódicos importantes del Cali viejo y podrá constatar que acá se creaban cine clubes desde la aparición misma del aparato llamado cinematógrafo.

¿Por qué los caleños se empecinan en amar el cine? Pocas ciudades latinoamericanas se dan el lujo de contar con tantos realizadores hechos, derechos y revelados.


Somos contemplativos por naturaleza. Nos gusta mirar el atardecer, ese de la luz de las 5 de la tarde. Nos gusta mirar a las mujeres caminando y el movimiento de las hojas al viento. Somos un puerto sin mar. Y, quizás, el estar rodeados de ríos nos hizo ver la vida en continuo movimiento. A 24 fotos por segundo.

El 4 de  agosto de 2025, iniciamos el Cine club del teatro San Fernando en Cali

Descargar programación aquí:

https://www.mediafire.com/file/vw12br8kiz8aoke/teatro+san+fernando+agosto+todo.pdf/file




lunes, 16 de diciembre de 2024

EL FESTIVAL DE CINE HABANERO: LO QUE EL VIENTO SE QUIERE LLEVAR

 

El festival 45 de la Habana fue del 5 al 15 de diciembre de 2024. De todos los festivales a los que he asistido éste ha sido el más frio. (Me refiero al clima, no a las películas). Voces apocalípticas habían advertido que lo mejor era no asistir porque los apagones, los terremotos, los huracanes.

Ya sabemos que los cubanos han vivido así toda la vida: al extremo y azotando la baldosa. Eso explica, porque queremos tanto en Colombia a la música cubana. Nos parecemos mucho: las mujeres bellas, la rumba, las tragedias de la naturaleza, la cinefilia, el rebusque, amanecer con una sonrisa a pesar de los pesares.

Juan Carlos Velásquez, entra a cuadro en el teatro La Rampa
No sé si existe otro festival en el mundo que se dé el lujo de tener todos los teatros de barrio intactos. Sin centros comerciales (que, dicho sea de paso, son las catedrales del mundo moderno).

A mí me gusta hacer un juego mental de mi adolescencia. Hago de cuenta que salto la tapia del colegio y corro para el Teatro Yara (que es como el Teatro Calima en Cali), de ahí al Chaplin (que es como el Bolívar), luego al Riviera (que es como el San Fernando), viajo al Infanta (que es como el Asturias, pero sin madrazos y sin pajillera), luego al 23 y 12 (que es como el Variedades, pero sin cannabis). Al Acapulco (que es como el Alameda, con dobletes), al Rampa (que es como el Palermo). Me quedé con las ganas de volver al Payret (que es como el Aristi).

Teatro Chaplin. Fotos y videos José Urbano

Aquí se da patente la frase de Francis Ford Coppola : “la arquitectura es música congelada”.

Después de las 6 de la tarde, las calles despejadas, solo transitamos los cinéfilos, pero a riesgo de salir volando. La fuerza de la naturaleza nos convertía en potencial eólico. Lo que el viento se quería llevar.

Es cierto que el festival ha perdido potencial. Las ruedas de prensa, casi inexistentes. El problema del internet que impide encontrar a los tesos del cine. Charlar con directores y guionistas es el máximo ritual de un festival. Muy flojas, en ese sentido las jefaturas de prensa y relaciones públicas.

Con todo y eso, llevar 45 ediciones de un festival con tantas secciones y tantas óperas primas es una maravilla caribeña.

El festival habanero me recuerda al vigilante de mi colegio. El hombre se jugó los ahorros, comprándole a la hija la máquina de escribir “Brother” que operaba con una bola, en vez de teclado. Ella se encargaría de digitar cuanto texto, monografía y tesis le llevaran. Nos pidió a los vagos del grado 11 que le ayudáramos con el marketing y nosotros bautizamos el emprendimiento con el pomposo nombre de “Pasando Trabajos, Limitada”.

Así es el festival habanero y así son sus bellos teatros de barrio.

sábado, 11 de marzo de 2023

MIS MUJERES

 

A mis hijas les tocó el último aliento de la extinción de los teatros. Alcanzaron a saborear el cine México, El San Fernando, El Cid… Teatro al que íbamos, teatro que cerraban. Les tocó en suerte un momento clave del cine de animación: la madurez de los guiones. Ese momento crucial sucedió cuando Pixar renovó a Disney y Hayao Miyazaki y su compadre también hicieron lo suyo. Fueron los primeros guionistas que consideraron al niño como un ser inteligente, capaz de leer un guion maduro. El cine necesitó 100 años para descubrir a los pibes. Hablamos de la generación de Ratatuille, Toy Story, Shrek, La princesa Mononoke, El puerquito rosado. Nunca olvidaré la reacción a “Mi hermano Oso” vista en el cine México. Valentina no paraba de llorar. Se ahogaba y rápidamente la acompañamos en las lágrimas por esa historia esotérica y potente.

Yo, en cambio, nunca tuve matinales de animación. En los teatros de barrio nos íbamos de doblete: una de Charles Bronson y otra de Lee Van Cleef. Bala corrida en cualquier pueblito del oeste. Era tanto el consumo de western que una vez le pregunté a una chica que donde vivía.

- En el oeste- dijo

La imaginé bailando en un saloon de Texas o raptada por los sioux en un paraje solitario de Kansas city.

En semana santa no faltaban las de Cristo. “El Mártir del Calvario” la han visto todas las generaciones desde 1952 para acá. La primera vez que la vi, pregunté qué idioma hablaba Cristo. Pues en unas hablaba inglés y en ésta perfecto españolete.

Mis hijas la disfrutaron tanto como yo a esa edad. “En verdad os digo…”- sentenciaba Enrique Rambal con sus bigotes peinaditos.



martes, 21 de junio de 2022

E.T : EL CABEZÓN CUMPLE AÑOS

 

Me pregunta un periodista sobre la película E.T ( El Extraterrestre) e inmediatamente viajo a ese día del estreno. Teatro San Fernando. La fila daba la vuelta hasta la estación de gasolina. Había gente que se había amanecido y vendía puestos adelante. Nunca lo olvidaré, porque ese día iba con mis sobrinos y con la vecina que era de otro planeta: la mona Sofía. Amor de quinceañeros. Era puro fuego, la mona. Rubia, rubia, rubísima.

Siendo muy chico, Steven Spielberg había dirigido “Duel” que, cuando la dieron en el Teatro Variedades, nos dejó temblando. Allí, retomaba el mito de David y Goliath y lo trasladaba a la batalla de dos carros. Un automóvil muy chiquito y una tractomula de 4 toneladas. Hasta Truffaut quedó maravillado del guion y la técnica y escribió un elogioso comentario. De ahí nació la amistad del joven Steven y el genial François. Al punto que le dio un pequeño papel en “Encuentros cercanos del tercer tipo”.

Pero volvamos al cabezón. El teatro San Fernando tuvo que dar funciones desde las 10 de la mañana para dar abasto. Yo volví al otro día solo, sin la mona, ni sobrinos porque no me había podido concentrar. La película tenía un encanto especial que en ese momento adolescente uno no sabía descifrar.  Los periódicos hablaban de desmayos y nauseas en los teatros gringos.

¿Por qué se desmayaban algunos chicos? ¿Y porque otros vomitaban? El psiquiatra Richard Sloves realizó en su tiempo una célebre investigación con niños entre 8 y 12 años que habían sufrido durante la proyección de la cinta. Al publicarla en el poderoso NY Times  (https://www.nytimes.com/1982/12/21/science/the-alien-already-here-insights-into-et-s-power.html) la cosa trascendió y aquí fue replicada por la gran prensa.

El caso es que los pibes afectados eran todos hijos de padres separados y que no lograban entender porque el papá se marchaba de casa.

Es decir que la película les restregaba el abandono. Ellos no veían a un extratrerrestre sino a un niño perdido, y para colmo, botado en otro planeta.

Al respecto Bruno Bethelheim en su “Psicoanálisis de los cuentos de hadas” aconseja: “Muchos padres están convencidos de que los niños deberían presenciar tan sólo la realidad consciente o las imágenes agradables y que colman sus deseos, es decir, deberían conocer únicamente el lado bueno de las cosas. Pero este mundo de una sola cara nutre a la mente de modo unilateral, pues la vida real no siempre es agradable”

De manera que Spielberg abandona a su personaje en un planeta donde es una mente suprema comparada con nosotros. Es inteligente, pero está solo. Como Hansel y Gretel  a quienes los padres botan a la espesura del bosque. E.T no se encuentra una casa de chocolate con una bruja adentro, pero si un camino de chocolate que lo guiará hasta la casa de su amigo terrícola solitario. Los antagonistas o malos de la película son, los adultos en general, y la policía en particular.

Spielberg mismo confesaría que el punto de partida del guion fue el trauma de la separación de sus padres. De manera que Sloves y Bethelheim dieron en el clavo.

 La dupla Spielberg-Matheson firmaba un guion perfecto porque además tenían la mano caliente pues venían de firmar el guion de “Cazadores del arca perdida”, la mejor de la saga Indiana.

Con E.T, nos entregó una película que sabía sacar jugo de nuestros miedos, nos advertía de un mundo adulto traicionero y del valor de la amistad. 40 años después el cabezón permanece fresco como la capilla sixtina ( a la que homenajea mediante aquel contacto icónico)


sábado, 25 de agosto de 2018

Los 5 teatros que formaron mi mala educación

El dueño del teatro Variedades programaba dobletes: una de vaqueros y una de chinos. Cine continúo desde las 10 de la mañana. Primero, bala corrida con Jhon Wayne , seguido de los golpes certeros de Bruce Lee. La escuela San Roque quedaba a una cuadra, de manera que al salir de clase el parche era venir a hurgar la basura del teatro Variedades. El proyeccionista dejaba los pedazos de cinta que ya no servían y el placer consistía en mirar a contra luz los fotogramas. En esta maravillosa basura convivían Jhon Wayne, Brigitte Bardot, Marilyn Monroe…