sábado, 19 de octubre de 2024

LOS RECUERDOS DE DORITA, LA NIÑA DE PIENDAMÓ

“En las calles congestionadas de ruletas, fritangas y mesas de lotería, y hombres con culebras enrolladas en el cuello que pregonaban el bálsamo definitivo para curar la erisipela y asegurar la vida eterna; en la placita abigarrada donde las muchedumbres habían colgado sus toldos y desenrollado sus petates, apuestos ballesteros despejaron el paso a la autoridad. Allí estaban, en espera del momento supremo, las lavanderas del San Jorge, los pescadores de perla del Cabo de Vela, los atarrayeros de Ciénega, los camaroneros de Tasajera, los brujos de la Mojana, los salineros de Manaure, los acordeoneros de Valledupar, los chalanes de Ayapel, los papayeros de San Pelayo, los mamadores de gallo de La Cueva, los improvisadores de las Sabanas de Bolívar, los camajanes de Rebolo, los bogas del Magdalena, los tinterillos de Mompox”

(Los funerales de la Mamá Grande. GGM)


Explotó la noticia en la radio: “La niña Dora Lilia Núñez , de Piendamó ( Cauca) asegura haber visto a la virgen María en la cañada que se encuentra detrás de su casa” . Entonces, la radio tenía un poder absoluto en los barrios. El Padre Hurtado Galvis, era “tendencia” como se dice ahora. Todos los días, alentaba a los feligreses, porque “la voz del prójimo es la voz de los que no tienen voz”.

Hurtado Galvis, el primer sacerdote mediático, armó buses a bajo costo Cali-Pendamó-Cali . Incluía una noche de alojamiento y los tres golpes. “Porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, fui peregrino y me hospedaste…”

Mi viejo, compró dos pasajes, tarifa plena. Siete buses repletos de groupies, eufóricos, recorriendo unos 100 kilómetros de viaje iniciático a la santidad. Es María la blanca paloma...”.

Entre Piendamó y el Santuario Dorita, hay 2 kilómetros. Pero era imposible transitarlo en el bus. El hormigueo de la gente era una especie de Woodstock, en concierto celestial. Tocó bajarse y caminar bajo el sol picante de agosto. Unos caminaban de rodillas sobre la carretera destapada, otros iban cantando. Las mas cuchas, lloraban. Mas tarde, ya en bachillerato, el  profe Lobón nos puso a leer Los funerales de la Mamá Grande y encontré la descripción perfecta del alboroto que generan apariciones sagradas  en un pueblito olvidado de Dios .

Cuando, por fin, coronamos la entrada, bajamos en silencio hacia la cascada donde había sucedido la aparición cinematográfica.

Yo, un pelao que apenas cursaba la primaria,  me emberracaba ver como los marcianos llegaban a Los Ángeles pero nunca a mi barrio,  veía como los cabezones nos excluían a nosotros, tercermundistas, y renegaba de que aquí nos habían dejado el espectáculo deprimente de la aparición de la virgen, en una mancha en la pared, en un plato de sopa. Yo, que maldecía nuestra suerte de pobres, estaba ad portas de llegar al mismísimo sitio donde la madre de Dios, se había manifestado a una niña campesina de 10 años de edad.

La gente comenzó a gritar “Dorita, Dorita” , esperando que entrara a cuadro, que hiciera la aparición estelar, como debía ser, y así justificar tremendo viaje y tremenda inversión.

Dorita, alcanzó una especie de balcón improvisado, llevada de la mano por el cura mediático. Unos dijeron que levitaba, otros que tenía una aureola alrededor de su figura como si fuese diseñada en Corel Draw. Confieso que me causó un impacto angelical. Allí estaba, sonriente, saludando a la multitud, idéntica a Lucy, mi amor platónico de la escuela San Roque.

2024

Hoy, en las calendas de octubre, he vuelto a la casa milagrosa. Todo muy ordenado. Los peregrinos vienen en busca del agua del nacimiento que, por esas cosas del calentamiento global, no es mas que un chorrito, tipo grifo. Prenden la vela, pidiendo un deseo y oran en el altar. 

Iván, el chico del mantenimiento, me dice que una de sus funciones en la casa es no dejar que muera el nacimiento de agua.  Nacedero, guadua y fumigación con ají y tabaco. "Cuando se seque esa cañada, como las cientos de cañadas que se secan a diario en Colombia, la fe se nos va a ir para el carajo"- le digo, santiguándome.

La saludé y le pedí una entrevista. “Sólo tengo 5 minutos”- me dice . Si mis cuentas no fallan, debe tener 63 años. Dos hijas y marido bacteriólogo. Viste una túnica blanca, de novicia, que deja entrever el vestido de flores.  Ya me habían contado que estudió pregrado y maestría. De manera, que estoy frente a una dama a la que se  le apareció la virgen, pero que se supo formar. Es maestra de escuela.

Le digo que la recuerdo como esa niña de los dientes montados. “Nunca tuve los dientes montados”- me aclara.

Ah, entonces la de los dientes montados era Lucy”- suspiro, mientras acomodo la cámara.

martes, 8 de octubre de 2024

Película “LA SUSTANCIA”: La señorita Jekyll y Doña Hyde

 

Estudiando en la escuela primaria, cayó a mis manos una versión ilustrada de “Piel de Zapa” la novela de Balzac. Cada vez que el protagonista tiene un deseo (cualquier deseo, no solo desear a la mujer del prójimo, podía desear un helado, por ejemplo) entonces la piel del animal que ha encontrado, se encoge y a él se le encoge la vida. Yo sufrí cada página para que ese pobre hombre no deseara tanto , porque se le iba acabando la existencia.

Ya después en el teatro Alameda disfruté “Cocoon” la historia de los veteranos que rejuvenecen y recuperan las rodillas, la vista y la potencia sexual veinteañera.

 II

Podría seguir enumerando referencias a las cuales me llevó el visionado de “La sustancia”, película que ganó el premio a mejor guion en el pasado Festival de Cannes. Referencias claras al Kubrick de “Resplandor “ , al Terry Gilliam de “Brazil”, al Wilde de “El retrato de Dorian Gray”, al Cronenberg de “La mosca”, al Zulawski de “Posesión”.

El diseño de producción es una locura: un apartacho loft, que es un laberinto hecho a imagen y semejanza del laberinto Kubrikiano, unos espacios blancuzcos que recuerdan al bar lácteo de “La naranja mecánica”. Primeros planos que recorren sin ambages toda la piel de las actrices, centímetro a centímetro. 

Los personajes habitan unos espacios que son como estudios de cine, donde todo queda cerca. Hay decorados anacrónicos, sin embargo, hay WhatsApp al uso. Un detalle interesante: los personajes masculinos son líderes, pero lideres tontos, ensimismados en un mundo de caricatura que ellos mismos han construido.

III

Ahora sí, vamos a la sustancia de la película “La sustancia”. En la sociedad del espectáculo, la mujer tiene fecha de caducidad. Una actriz tiene menos posibilidades de trabajo llegados los 40 años de edad. Y sucede en muchos ámbitos laborales. Las redes sociales lo que han hecho es incentivar la fuente de la eterna juventud. Meterle el freno al deterioro, la sociedad del filtro.

Y es ahí, donde la brillante directora Coralie Fargeat pasa derecho por la serie B, la serie Z , el body horror, la monstruosidad , para plantearnos el eterno femenino. “La sustancia” es una película de mujeres luchando con un entorno que las quiere cancelar.

“Después de los 50, se acaba” – le grita el idiota productor de televisión a la actriz que acaba de despedir. “Que es lo que se acaba?”- le refuta ella, pero el hombre de negocios se queda mudo.

También se me vino a la cabeza “Sunset Boulevard” , una de mis películas favoritas de todos los tiempos. En 1950, Billy Wilder realizaba una crítica radical a la vejez de una estrella de cine, apagada. Pero Coralie Fargeat, no se pone con sutilezas. Pasa por lo grotesco, los desnudos frontales y mete miles de espejos en todos los sets para decirnos que el cuerpo de la mujer , así se duplique, no es un botín de guerra.

PD: Uno de los encantos de la película es el casting. Demi Moore , la actriz veterana que busca la fuente de la eterna juventud y la bellísima Sarah Margaret Qualley ( hija de la leyenda Andie MacDowell )