
http://www.mediafire.com/?c6r5hf5bkdh288q
En realidad...: Documental de Autor, de creación o documental-ensayo.
Conversatorios:
Se programarán dos conversatorios con realizadores, en el horario de las 3: 00 p.m
II
Edmundo Desnoes, alto, ligeramente encorvado, firme como un guayacán, vino a Cali paseando sus 80 años recién cumplidos. Habla fuerte como todos los cubanos, bigote pasado tipo Bienvenido Granda, lúcido y con una memoria que asombra en estos tiempos de fragilidad mnémica. Puede recitar a Neruda o a Martí. Puede citarse a sí mismo en las frases que escribió con Tomas Gutiérrez Alea para el clásico”Memorias del subdesarrollo”( 1968). Antes de la realización del filme escribió en el texto “Una aventura en el trópico”: “Tengo sentimientos encontrados. Siento amor y odio hacia Hemingway; lo admiro y al mismo tiempo me humilla. Como mi gente: es lo mismo que siento cuando pienso en Fidel, en la Revolución”.
Pues bien, el conversatorio con Desnoes siguió la línea de lo esperado: cuando algunos queríamos dedicarnos a hablar de Literatura y Cine, la cosa se nos iba hacia cualquier extremo. Jab de izquierda, jab de derecha.
Porqué no sucede lo mismo si el forista es argentino? Ser cubano en el exilio es como ser pastor de una religión. Y la gente va armada para adularlo o darle en la mula. “Dentro y fuera de Cuba- dice un viejo refrán habanero- todas las discusiones terminan en Fidel. Incluso si tu mujer te ha sido infiel, es culpa de Fidel”
Desnoes dora la píldora con una explicación cortante: “Creímos que por haber desafiado a la gran potencia, podíamos adueñarnos del mundo. La Revolución nos hizo perder el sentido de las proporciones”
Precisamente como la reunión convocada llevaba por título “Las dos caras de Cuba” , Desnoes se estrenó con el Ying y el Yang: “Se han creado clichés de los países. Usualmente se piensa que si uno es cubano, es alegre y fiestero. Pero ese sol Caribe también tiene su noche. Y es la revolución la que nos quitó esa alegría. El Ché no sabía bailar, tampoco Fidel”.
Pero teniendo 40 siglos de literatura y un siglo largo de cine, vale la pena girar siempre alrededor de 50 años de Revolución? Por ejemplo, volví a ver hace poco “Memorias del subdesarrollo” y me parece que aguantaría un remake: el mismo personaje caminando por el Malecón , un treintón buena vida soñando con lo que no hay. Pero el viejo me baja de la nube:
“Eso no es posible. Porque el personaje de Sergio estaba dentro de un contexto específico: la presencia de Rusia como potencia, las nuevas expropiaciones. Sergio sentía que la Revolución reemplazaba el goce y la diversidad por el sacrificio”.
Desnoes publicó hacia el año 2003 una novela llamada “Memorias del desarrollo”. No es un auto-remake sino la lectura de su propia vida moviéndose entre dos culturas que inicia así:
“Antes de desertar, de abandonar la isla y venir a vivir y morir en los United States yo había sido durante veinte años un verdadero creyente en la Revolución cubana, un marxista comprometido, estremecido de fervor revolucionario. ¿Cómo podía dedicarme ahora a enseñar si mi vida era un error? Creo en las devastadoras virtudes de un loser. La cultura anglosajona me ha penetrado, violado, revelado facetas de mi personalidad que hasta ahora desconocía. Soy un loser, un perdedor, y en realidad no me importa ganar, solo me interesa la intensidad de mis sentimientos. Me regodeo en la caída. La tragedia me asienta mucho mejor que el éxito. Don Quijote jamás deshizo un entuerto. Bolívar murió convencido de que había arado en el mar. Ahora y solo ahora –después de mi crueldad con las tiernas y hermosas mujeres, de mi desastrosa entrega al sueño encarnado del socialismo, de haber contribuido a la polución del ambiente, de haber escrito y hablado mierda hasta por los codos, y de contemplar en el espejo las devastaciones del tiempo en mi cuerpo ruinoso– comprendo y aprecio a fondo los humillantes pleasures of loserdom, aprecio los placeres de la perdedumbre.”
Al ingresar al Auditorio de la Cámara de Comercio en pleno centro de Cali, me aborda un viejo amigo que susurra con sorna: “Estoy promoviendo un referendo para que dejen en paz a Andrés Caicedo”. El hombre se refiere a que el programa del 2º Festival de Cine Caleño es generoso en películas y charlas sobre nuestro escritor suicida.
- -Yo no me siento saturado – le digo haciendo las veces de abogado del diablo- , supongo que el Festival quiere mostrar la cantidad de audiovisuales que ha generado la figura mítica de Andrés. Para nosotros es pan comido pero para los extranjeros es una novedad, lo descubren a diario.
- - Entonces que lo hagan en el extranjero y no jodan más con eso…
- -Yo mismo, que creía haber visto todo lo de Andrés- le digo en tono de chico regañado- estoy sorprendido de la cantidad de documentales que se siguen produciendo con el tema.
El hombre me deja hablando solo y se sienta en la segunda fila mientras maldice, tuerce la boca y le da golpecitos al aire. Personaje mas caicediano no puede haber.
II
Y llegó el invitado, Sergio Wolf , líder vocal del BAFICI (Buenos Aires Festival de cine independiente), canoso, guionista y curador. Pocos asistentes (ya se sabe que los sábados hay resaca en Cali y que 10 de la mañana es un madrugón) pero bastante entusiasmo y ganas de conversar.
- - Lo primero- dijo con acento cordobés- es que hay que diferenciar a los Festivales. Los hay de vieja data (con alfombra roja e invitados famosos) y los nuevos Festivales que son punto de encuentro entre cineastas y que continuamente se están haciendo preguntas en torno al cine.
Entretanto, el neurótico del primer párrafo volvía a torcer la boca: “Como así que estos que se dicen marginales y vanguardistas siguen viviendo en la Cali de los años 70” – pensó y me clavó la mirada por encima de los culos de botella.
- - Estos nuevos Festivales tienen una curaduría minuciosa. Tienen un criterio amplio y puntual a la vez. Son programados por cineastas o por críticos. Hacen visible lo invisible, lo que no circula. Más películas con menos plata. Además constituyen plataforma de lanzamiento de películas pequeñas que de otra manera no se proyectarían. Poco a poco, los Festivales independientes han ido formando una hermandad, hemos creado un engranaje por el que circula el cine digital.
“He visto mucha mierda por el cine digital. Mas películas, menos calidad”- masculla el neurótico, se quita las gafas.
- - Eso puede ser cierto – le reviro- pero el cine industrial tampoco es gran cosa. A nuestros realizadores no les queda otra alternativa que abaratar costos.
Sergio Wolf continúa hablando de su experiencia como director de uno de los Festivales más prestigiosos de Latinoamérica. A sus escasos 47 años, es un viejo lobo de las nuevas generaciones de cinéfilos que llegaron con otro criterio a programar cine, a ayudar a ver, a descubrir talentos.
- -En BAFICI tenemos salas en todos los formatos y lo que sucede ahora es que no tenemos películas para proyectar en 35 m.m. Estamos asistiendo a la muerte de los procesos químicos. Nuevos formatos, nuevas tecnologías que le dan oportunidad a los chicos de hacer un cine personal, arriesgado.
El segundo festival arranca lento y quedamos a la espera de los demás invitados internacionales. Casi 200 películas en escena. “El conversatorio de Alberto Fuguet- se despide el neurótico- si Dios quiere me lo pierdo”- y se va caminando en zigzag cual personaje buñueliano.
Octubre 21
LA CIUDAD Y LOS PERROS
Director: Francisco Lombardi
La película condensa en sus 144 minutos de metraje lo esencial de un material literario tan vasto como complejo. Evita abordar el rico perfil social y psicológico que la novela ofrece sobre un grupo de cadetes del colegio militar Leoncio Prado, y en su lugar privilegia la perspectiva de uno de ellos (El poeta) como narrador de la historia. Del mismo modo, concentra casi exclusivamente las acciones fílmicas en el espacio de la escuela -recinto opresivo y represor donde impera la ley del más fuerte- dejando a un lado el rol que jugaba la ciudad de Lima dentro de la novela. A este tratamiento se suma el estilo característico de su director: una narración lineal y clásica, una puesta en escena contenida y austera.
Octubre 28
PANTALEON Y LAS VISITADORAS
Director: Francisco Lombardi
Pantaleón Pantoja, capitán del ejercito peruano, es un hombre integro, responsable, excelente profesional y mejor esposo. La nueva misión de Pantaleón es organizar un servicio ambulante de prostitutas para aplacar las necesidades sexuales de los soldados que se encuentran en los asentamientos militares de la Amazonia.
Noviembre 4
LA FIESTA DEL CHIVO
Director Luis LLosa
Santo Domingo (República Dominicana), 1992. Urania Cabral regresa a su ciudad natal. Apenas reconoce al viejo calvo y desdentado que yace en su lecho, mudo e inmóvil, casi inerte. Es su padre, Agustín Cabral, alias "Cerebrito", Presidente del Senado y mano derecha del dictador Trujillo durante muchos, muchos años. Hasta que cayó en desgracia. Pero de aquello ha pasado mucho tiempo. Todo ello lo recuerda Urania 30 años después. Se lo cuenta a su tía y a sus primas, que no entienden por qué ha estado tanto tiempo sin venir a verlos, a ellas y a su propio padre.